El diputado criticó en el Congreso la normativa impulsada por Javier Milei, advirtiendo que precariza el empleo y traiciona los derechos históricos del movimiento obrero.
El diputado nacional Mario Manrique, del bloque Unión por la Patria, tomó la palabra en la Cámara de Diputados para expresar un rechazo absoluto al proyecto de modernización laboral. Al inicio de su discurso, el legislador dejó en claro la relevancia del debate para el futuro social del país. Según el video publicado por el canal oficial de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, Manrique definió la sesión como una «discusión central para la vida de los trabajadores argentinos, o sea para la vida del pueblo argentino».
En consecuencia, el dirigente sindical arremetió contra el título del proyecto oficialista. Para Manrique, se trata de una «pretendida reforma laboral bajo el rótulo de modernización que lo único que hace es retroceder». Además, advirtió con firmeza que esta iniciativa «rompe con todas las legislaciones protectorias y asociacionales que hoy garantizan el equilibrio entre el capital y el trabajo».
Críticas a Milei y la influencia del FMI
Durante su alocución, el diputado vinculó el proyecto con el pensamiento expresado por el presidente Javier Milei en el Foro de Davos. En ese sentido, denunció que se busca imponer la «supremacía del capitalismo de la libre empresa para combatir al colectivismo». Manrique cuestionó esta visión al preguntarse retóricamente si el objetivo es entregar el país a las patronales que «viven de la especulación permanente».
Por otro lado, el legislador fue tajante al señalar la verdadera autoría de la normativa laboral en debate. Aseguró que «esta reforma laboral tampoco la escribió Sturzenegger», sino que, según sus palabras, «la escribieron desde el Fondo Monetario Nacional». Para el diputado, esto representa una «transición a la entrega de nuestro país» que no traerá soluciones reales a los problemas económicos actuales.
El impacto en el empleo y el mensaje a los gobernadores
Manrique también desestimó los argumentos oficiales sobre la creación de nuevos puestos de trabajo y el blanqueo laboral. Recordó que con las leyes vigentes, durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, «se crearon 230,000 empresas» y «más de 5 millones de puestos de trabajo». En consecuencia, afirmó que «esta ley no le va a mejorar la vida a nadie ni a los que tienen trabajo ni a los que no lo tienen». Sostuvo que a quienes ya poseen empleo «lo van a precarizar más» y a quienes buscan insertarse «le van a quitar la oportunidad de tenerlo».
Finalmente, el diputado dirigió un duro mensaje hacia los gobernadores y legisladores que apoyan la medida. Citando al General Perón, lanzó una advertencia sobre la lealtad política: «Maldito sea que a nuestro lado simula ser compañero pero en la hora de la decisión nos ha de clavar un puñal en la espalda«. Al concluir, advirtió que aquellos que voten a favor «le van a estar clavando un puñal en la espalda al pueblo trabajador», a quien definió como el «único motor de reconstrucción» de la Argentina.

