Crónica de una instrucción cuestionada: la retractación que sacude el juicio oral
El desarrollo del juicio oral en la denominada Causa Cuadernos ha sumado un nuevo capítulo de cuestionamientos hacia la etapa de instrucción liderada por el fallecido juez Claudio Bonadío y el fiscal Carlos Stornelli. Según reportó la señal teleSUR, el testigo Julio César Silva, encargado del edificio donde residía la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, se retractó de sus dichos previos alegando haber actuado bajo coacción,. En su comparecencia ante el tribunal, Silva fue contundente al señalar que “cometí un delito y lo acepto no estaba de acuerdo con lo que firmé”, refiriéndose a la declaración que inicialmente incriminaba al entorno de la exmandataria.
Denuncias de amenazas y presión psicológica
La declaración de Silva no solo invalida el contenido de su testimonio original, sino que arroja luz sobre los métodos utilizados durante la etapa de investigación. El testigo relató que fue presionado mediante menciones directas a su familia, interpretando los comentarios de los funcionarios judiciales como una amenaza latente. Durante el interrogatorio, según el reporte de la periodista Vanessa Petrillo para C5N, Silva recordó que le advirtieron: “no te olvides nunca que vos tenés dos hijas”, frase que lo llevó a firmar un documento cuyo contenido no reflejaba la realidad de sus vivencias,.
Irregularidades en los allanamientos y el rol del tribunal
Un punto crítico de su testimonio involucra el allanamiento realizado en 2018 en el departamento de la calle Uruguay. Silva afirmó haber escuchado al juez Bonadío, a través del teléfono del comisario a cargo, dar órdenes estrictas de no finalizar el procedimiento hasta hallar pruebas, a pesar de los resultados negativos iniciales,. El testigo sostuvo en el juicio que escuchó al magistrado gritar que “se iban a quedar hasta mañana, hasta que encuentren algo”, lo que refuerza las críticas de la defensa sobre la imparcialidad del proceso,.
Hacia una posible «contaminación estructural» del proceso
Este episodio no es aislado, ya que se suma a recientes declaraciones de empresarios que también denunciaron haber sido forzados a declarar bajo coacción en el marco de la misma causa. Desde una perspectiva analítica, estas revelaciones sugieren lo que el abogado Gregorio Dalbón define como una “posible contaminación estructural del proceso”, donde la legalidad constitucional se ve comprometida por métodos incompatibles con el Estado de Derecho. La situación política y social se tensa ante la evidencia de que partes fundamentales del andamiaje acusatorio podrían haber sido construidas sobre testimonios viciados, lo que plantea interrogantes sobre la validez de toda la megacausa,.

