En una reciente entrevista concedida al programa de Gustavo “Gato” Sylvestre en Radio 10, Sergio Fernández Novoa, gerente de Tecnología de la Información y Comunicación de la cooperativa neuquina CALF, expuso una situación de extrema gravedad institucional y diplomática. Según el directivo, la embajada de los Estados Unidos en Argentina realizó maniobras de presión directa contra la entidad por la adquisición de infraestructura tecnológica de origen chino, llegando a afirmar que «si ustedes quieren seguir teniendo visa de Estados Unidos no hagan negocio con esa empresa si no la van a pasar mal». Esta situación se enmarca en una escalada de tensiones globales que encuentra en el territorio neuquino un escenario inesperado de disputa geopolítica.
La diplomacia del «garrote» y las visas como moneda de cambio
El conflicto escaló a partir de comunicaciones directas de Andrew Dils, integrante de la agregaduría comercial de la embajada, quien manifestó una urgencia inusual por frenar los contratos con la firma Huawei. Fernández Novoa relató que la intimidación fue clara al señalar que «en la medida que nosotros pasábamos el límite de seguir trabajando con Huawei corrían en el riesgo nuestras visas porque era una política de estado norteamericana». Ante esta coacción, la cooperativa decidió hacer público el incidente, calificándolo como «una injerencia a la soberanía nacional a la autonomía de nuestra cooperativa».
Autonomía tecnológica frente a la «Mentalidad de Guerra Fría»
Desde la perspectiva de CALF, la elección de proveedores responde estrictamente a criterios de eficiencia, costo y financiamiento, y no a alineamientos ideológicos, ya que la entidad también utiliza tecnología estadounidense. El gerente de TIC fue tajante al señalar que «nosotros compramos a lo que nos parece mejor desde el punto de vista de la tecnología que necesitamos del precio y del financiamiento». Asimismo, desestimó las acusaciones de espionaje sobre los datos, considerando que la postura de la embajada está «motivado por la mentalidad de Guerra Fría» y que el intento de estorbar el mercado no sintoniza con las necesidades de apertura económica del país.
Un duelo de voluntades en la Embajada
Tras la denuncia pública y ante la falta de respuesta del gobierno nacional, las autoridades de la cooperativa mantuvieron un encuentro con el embajador Peter Lamelas (Marc Stanley en el contexto general, aunque citado como Lamelas en la fuente). Durante la reunión, se produjo un cruce significativo cuando el embajador intentó utilizar la figura de Donald Trump como una advertencia de poder, ante lo cual el presidente de la cooperativa, Marcelo Severini, respondió con firmeza, demostrando una «autonomía enorme» al no achicarse frente a las presiones de la potencia mundial. Según Fernández Novoa, el presidente de la entidad fue claro al decir: «No vamos a modificar nuestra postura ni vamos a modificar ninguna de nuestras planificaciones».
Vaca Muerta y el silencio oficial
El trasfondo de esta presión reside en la importancia estratégica de Neuquén y el desarrollo de Vaca Muerta, donde CALF busca posicionarse como un proveedor tecnológico local frente a las transnacionales. Sin embargo, los directivos lamentaron la «absoluta ausencia del gobierno nacional» y la falta de apoyo de la legislatura provincial ante un ataque a una institución argentina. Pese a ello, la cooperativa reafirmó su compromiso con el desarrollo regional asegurando que «nosotros no nos vamos a meter en la guerra comercial entre Estados Unidos y China que evidentemente está escalando».

