Plaza de Mayo Info
Ambiente Destacada

Registraron más de 2.700 especies de peces en la cuenca amazónica

Un estudio internacional documentó más de 2.700 especies de peces en la cuenca amazónica, revelando que el 65 % son endémicas. Expertos advierten sobre severas presiones humanas que amenazan el equilibrio ecológico y la seguridad alimentaria de comunidades ribereñas e indígenas.

Una ambiciosa investigación científica internacional logró certificar un registro superior a las 2.700 especies de peces en la vasta cuenca amazónica, según un informe difundido originalmente por la cadena internacional teleSUR a partir de reportes de agencias e información brindada por el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) de Ecuador.

El trabajo de relevamiento, liderado por la organización ambientalista The Nature Conservancy con la colaboración del Inabio y más de 50 especialistas pertenecientes a 30 instituciones internacionales, extendió su campo de observación a la cuenca Tocantins-Araguaia en Brasil. Los hallazgos revelaron que el 65 por ciento de los ejemplares registrados son estrictamente endémicos, lo que implica que no existen en ninguna otra región del planeta.

A pesar del volumen de datos recopilados, la comunidad científica remarcó que el conocimiento sobre la ictiofauna amazónica sigue siendo incompleto, debido a que la descripción de nuevas especies continúa de forma ininterrumpida año tras año. Esta abundante riqueza biológica constituye el pilar fundamental para mantener la salud y el equilibrio dinámico de los ecosistemas fluviales.

Amenazas antrópicas y alteración de los hábitats fluviales

El panorama biológico descrito contrasta con una situación ambiental crítica. La biodiversidad de la región enfrenta presiones de origen humano que se potencian de forma mutua, alterando drásticamente los ecosistemas donde las especies cumplen sus ciclos vitales de alimentación, reproducción y migración.

Entre los factores de riesgo identificados por los especialistas sobresalen la construcción de represas, el drenaje de humedales, la canalización de cauces, la deforestación descontrolada, la contaminación del agua, la sobrepesca y los impactos directos del cambio climático.

Las barreras físicas instaladas en los ríos provocan la interrupción del tránsito natural de las especies y modifican severamente el transporte fluvial de sedimentos y nutrientes indispensables para el flujo ecológico. Un caso paradigmático expuesto en el reporte corresponde a las represas erigidas sobre el río Madeira, las cuales bloquearon las rutas migratorias de los grandes bagres amazónicos, generando mermas severas en sus poblaciones naturales y afectando las actividades pesqueras tradicionales.

Enfoque regional y el impacto en la seguridad alimentaria

Frente al deterioro del entorno hídrico, la iniciativa Amazon Forgotten Fishes enfatizó que las estrategias de conservación deben trascender las fronteras nacionales para abordar el territorio amazónico como un único sistema interconectado.

Entre las prioridades de gestión señaladas por los expertos figuran mantener la conectividad fluvial, salvaguardar los hábitats críticos, mejorar la calidad del agua y potenciar el monitoreo científico coordinado. La preservación de estas especies resulta clave para sostener los procesos ecológicos que enlazan a los ríos con los bosques.

Asimismo, la investigación subrayó la dimensión social de esta problemática: millones de personas dependen directamente de esta biodiversidad fluvial. De manera particular, comunidades indígenas y ribereñas registran consumos superiores a los 600 gramos diarios de pez por persona, una dieta esencial que garantiza su seguridad alimentaria, sus medios de vida y el sustento de sus prácticas culturales ancestrales.

Noticias relacionadas

La ONU alerta sobre el impacto de El Niño en la seguridad alimentaria de Centroamérica

Editora

Crisis en Bolivia: El 63% de las familias no logra cubrir la canasta básica

Editora

La ONU alerta sobre riesgo de hambruna por la crisis en el estrecho de Ormuz

Editora
Cargando .....