En declaraciones vertidas durante una entrevista concedida a la emisora Somos Radio AM 530, el exsecretario de Asuntos Relativos a Malvinas, Daniel Filmus, sostuvo una mirada analítica y crítica sobre el posicionamiento oficial respecto al archipiélago, señalando que existe «cero preocupación por el tema de Malvinas más bien todo lo contrario». Filmus argumentó que la retórica sobre la soberanía busca generar «humo para las elecciones» sin traducir el discurso en decisiones de Estado sostenibles.
El exfuncionario focalizó su análisis en el comunicado conjunto rubricado por la excanciller Diana Mondino y el canciller británico David Lammy, al cual equiparó con el pacto Foradori-Duncan del año 2016. Según su perspectiva, este entendimiento implica que «Argentina tiene que ayudar al Reino Unido a que se robe el producto de la pesca» y facilita la logística insular mediante rutas aéreas continentales. Filmus advirtió que habilitar la escala en territorio nacional configura «un vuelo de cabotaje» que carece de contraprestaciones soberanas en favor del país.
Concesiones estratégicas e infraestructura paralizada
Para graficar el impacto de este giro diplomático, el especialista utilizó una metáfora sobre la convalidación de la presencia británica en las islas, comparando la situación con otorgar facilidades al ocupante ilegítimo de una propiedad. En ese sentido, aseveró que «estás legitimando la presencia de Reino Unido a partir de esa firma» en lugar de exigir la reanudación de las negociaciones multilaterales impulsadas por las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas.
Paralelamente, la nota abordó la interrupción de proyectos clave de infraestructura militar y de investigación científica en el Atlántico Sur que contaban con respaldo en el presupuesto nacional. Filmus contrapuso las iniciativas legislativas del Ejecutivo con la ejecución real de obras, remarcando que «hoy tendríamos que estar cortando la cinta de la base naval» de Ushuaia y potenciando programas de desarrollo marítimo como Pampa Azul para resguardar los recursos soberanos.
Estados Unidos, el Pasaje de Drake y la internacionalización del conflicto
En otro tramo del diálogo, se analizaron las transformaciones geopolíticas globales y el creciente interés de la doctrina de defensa de Washington sobre las rutas del extremo sur. Filmus advirtió que la administración estadounidense mantiene «intereses muy claros en todos los lugares que sean pasajes interoceánicos», otorgando un valor estratégico de primer orden al Pasaje de Drake frente a la navegación militar bioceánica y el monitoreo de flotas globales.
Frente a esta reconfiguración, el exsecretario advirtió sobre el riesgo de apartar el reclamo de la vía bilateral estipulada por el derecho internacional, recordando el antecedente del Archipiélago de Chagos donde los acuerdos diplomáticos quedaron supeditados a exigencias de seguridad estratégica internacional. En esa línea, alertó sobre las consecuencias de permitir que la causa «deje de ser un tema bilateral entre Reino Unido y Argentina» para transformarse en una pieza de negociación entre las principales potencias.
El mandato constitucional y el límite de la vía diplomática
Por último, el análisis encuadró el escenario actual en el marco legal estipulado por la Cláusula Transitoria Primera de la Constitución Nacional. Filmus reafirmó categóricamente que «la única forma de recuperar las islas es por la vía del derecho internacional» a través de la negociación pacífica, descartando cualquier retórica de confrontación o dependencia militar externa.
Al evocar el antecedente histórico de la guerra de 1982, el entrevistado subrayó la importancia de mantener una postura exterior autónoma sustentada en los pilares del derecho. Filmus concluyó advirtiendo sobre las falsas expectativas frente a alianzas geopolíticas automáticas, recordando que «el último tipo que creyó que Estados Unidos era un aliado… fue Galtieri».

