En una entrevista concedida a la periodista Nancy Pazos en Radio 10, el senador provincial bonaerense y exministro de Seguridad, Sergio Berni, analizó con dureza el escenario interno del peronismo y el reciente lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) impulsado por el gobernador Axel Kicillof.
Berni mantuvo una marcada distancia del armado bonaerense y sentenció que «lo que vi el otro día es algo totalmente opuesto a lo que dice el peronismo y a nuestra doctrina», al considerar que la estructuración de un espacio propio atenta contra la tradición orgánica del movimiento.
El legislador profundizó su cuestionamiento al señalar que la proliferación de sectores internos responde a ambiciones de los entornos políticos antes que a un proyecto colectivo.
Según su perspectiva, el espacio promovido por el kicillofismo debilita la construcción partidaria porque «el movimiento es más que la sumatoria de las partes», advirtiendo que, en lugar de convocar al conjunto del peronismo hacia una alternativa nacional, la conducción provincial incurre en un repliegue sectario.
Para contextualizar el origen de la fragmentación, Berni remarcó el impacto de la estrategia electoral adoptada en 2023, cuando se priorizó el desdoblamiento y la retención de cuotas de poder en los municipios.
En su lectura crítica, la gobernación cedió ante las presiones territoriales para «haber elegido ganar un triunfo táctico en septiembre del año pasado con la provincia y eso someternos a una derrota estratégica a nivel nacional», lo que terminó erosionando la coherencia doctrinaria del espacio.
Al abordar los roces entre la administración bonaerense y La Cámpora, el exministro desestimó que los conflictos personales o las disputas de tono mediático deban condicionar la vocación de liderazgo nacional.
Con tono severo, descalificó los reclamos sobre disputas menores y enfatizó que «un candidato a presidente que se tiene que sentar en las Naciones Unidas a defender los intereses soberanos de la Argentina no se puede estar peleando o hacerse problemas porque le cantaron un cantito», instando a la dirigencia a actuar con responsabilidad política frente a los desafíos del país.
Advertencias geopolíticas: infraestructura, defensa y cesión de soberanía
En la segunda parte del intercambio, Berni trasladó su análisis al plano internacional y denunció la orientación de la política exterior del gobierno de Javier Milei respecto del Atlántico Sur y la Causa Malvinas
. El legislador cuestionó las contradicciones discursivas del Poder Ejecutivo y subrayó que «es muy difícil creerle al presidente cuando habla de Malvinas», recordando la admiración manifestada por el mandatario hacia Margaret Thatcher y la firma de acuerdos bilaterales con el Reino Unido.
Asimismo, alertó sobre los riesgos del alineamiento automático con Estados Unidos y el repliegue del Estado en áreas estratégicas del patrimonio nacional.
Berni remarcó la gravedad del proceso de privatización de la Vía Navegable Troncal (hidrovía) y el desfinanciamiento de los planes nuclear y satelital, asegurando que «estamos desmantelando nuestra infraestructura crítica porque estamos desmantelando la hidrovía, el plan nuclear y el plan satelital» en un escenario global signado por crecientes tensiones bélicas.
Finalmente, en su condición de militar retirado, trazó un preocupante diagnóstico sobre la vulnerabilidad operativa y el deterioro presupuestario de las fuerzas armadas.
Tras señalar una pérdida masiva de cuadros técnicos del 25% en los últimos tres años y la crisis asistencial en la obra social castrense, concluyó que «nuestras fuerzas armadas hoy están uberizadas, están viendo cómo sobreviven para llegar a fin de mes», desatendiendo la preparación estratégica exigida para la custodia de la soberanía territorial.

