A poco tiempo de los próximos comicios, la coyuntura política brasileña muestra una consolidación del liderazgo del actual mandatario. De acuerdo con una encuesta de la firma Quaest, publicada el pasado viernes y replicada por el portal teleSUR —con información original de Brasil de Fato y agencias—, Luiz Inácio Lula da Silva sostiene su posición como favorito con el 38 por ciento de la intención de voto entre 13 candidatos evaluados.
El escenario de la primera vuelta
El estudio posiciona en segundo lugar al senador Flávio Bolsonaro, quien registra un 31 por ciento de las preferencias. Muy por debajo de los dos principales aspirantes, se ubican empatados en el tercer puesto Renan Santos (del movimiento Missão) y Ronaldo Caiado (del partido PSD), ambos con un 4 por ciento.
La lista de candidatos se completa con figuras que presentan menores márgenes de adhesión. Augusto Cury (Avante) y Romeu Zema (Novo) alcanzan el 2 por ciento, mientras que Samara Martins cosecha un 1 por ciento. Otros seis candidatos, entre ellos Edmilson Costa y Rui Costa Pimenta, no lograron sumar puntos en este relevamiento.
Proyecciones para el balotaje
La encuesta de Quaest incluyó cuatro simulaciones de segunda vuelta, y en todas ellas el actual presidente resultaría ganador. En un enfrentamiento directo con Flávio Bolsonaro, Lula obtendría el 43 por ciento frente al 40 por ciento del senador, con un 13 por ciento de votos nulos.
Frente a otros rivales, la ventaja del mandatario se amplía:
- Contra Ronaldo Caiado: Lula obtendría un 44 por ciento frente al 37 por ciento del exgobernador de Goiás.
- Contra Renan Santos: El resultado sería de un 44 por ciento contra un 36 por ciento.
- Contra Romeu Zema: El mandatario alcanzaría el 45 por ciento frente al 34 por ciento de su oponente.
Volatilidad y contexto político
A pesar de la ventaja de Lula, el informe advierte sobre un margen de incertidumbre. El 10 por ciento de los consultados indicó que anulará su voto o lo dejará en blanco, mientras que un 30 por ciento de los encuestados manifestó que aún podría cambiar su decisión antes de la elección.
En términos de posicionamiento político, la campaña ya registra cruces internacionales. En declaraciones recientes recuperadas por teleSUR, Lula da Silva advirtió sobre posibles injerencias externas en las elecciones presidenciales en Brasil, mencionando específicamente al expresidente estadounidense Donald Trump, a quien instó a «no meterse en los negocios de Brasil».

