En declaraciones brindadas a Radio 10 en el programa conducido por Juan Amorín, el diputado nacional e integrante de la Comisión Bicameral de Inteligencia, Agustín Rossi, confirmó la presentación de un pedido de interpelación al jefe de Gabinete y de informes a la Secretaría de Inteligencia del Estado (CIDE). El legislador fundamentó la iniciativa al sostener que «en la complicidad del gobierno argentino en el escape de la fuga de Yair Bolsonaro están involucrados varias áreas del gobierno nacional», señalando la responsabilidad directa del Ministerio de Seguridad, la Dirección Nacional de Migraciones, Cancillería y la propia central de inteligencia.
Irregularidades en Misiones y la controversia en torno a Santiago Caputo
La denuncia parlamentaria impulsada por Rossi, junto a los diputados Rodolfo Tailhade y Ramiro Gutiérrez, puso especial foco en los movimientos territoriales registrados en la provincia de Misiones. En ese sentido, el diputado cuestionó con severidad el accionar del asesor presidencial al calificarlo como un «ministro este sin cartera que tiene una cosa absolutamente anómala dentro del gobierno nacional», exigiendo esclarecer si utilizó vehículos de la entidad binacional Yacyretá e infraestructura oficial de inteligencia para operar en Puerto Iguazú.
Respecto al papel de los organismos de contrainteligencia, Rossi advirtió sobre la grave falta de prevención institucional frente a un hecho de repercusión internacional. Al evaluar el desempeño del organismo reestructurado por la gestión nacional, el legislador remarcó que «si la CIDE participó es malo y si no participó también es malo que no haya sabido», cuestionando si existió coordinación previa con la Agência Brasileira de Inteligência (ABIN) o encubrimiento de los movimientos del prófugo.
Inconsistencias en los controles migratorios y el plan de vuelo
En el plano operativo, la reconstrucción del caso expone severas anomalías en la ruta de salida del país utilizada por la comitiva brasileña. Rossi puso énfasis en las maniobras aeronáuticas al denunciar que «ese plan de vuelo en lugar de ir en forma directa a Miami va a Perú a Ecuador para tratar de evitar volar por encima del espacio aéreo de Brasil», señalando que este trayecto atípico demuestra una planificación orientada a eludir controles y jurisdicciones vecinas.
Asimismo, el exministro de Defensa rechazó la postura oficial de la Dirección Nacional de Migraciones, a la que acusó de restar gravedad al asunto institucional. Frente a la versión oficial que justificó el egreso por contar con documentación formal, Rossi replicó que «el comunicado de migraciones dice que entraron como si Flavio Bolsonaro fuese Joao Fernández», obviando la alerta internacional y el contexto político de la búsqueda.
Para el diputado, la inacción estatal resulta indefendible considerando los antecedentes judiciales remitidos por el país vecino. Rossi enfatizó que las autoridades argentinas conocían la situación procesal previa, recordando que «la justicia brasilera le había solicitado su pasaporte porque tenía presunción de fuga», por lo que el Poder Ejecutivo no puede alegar desconocimiento ni tratar el hecho como un trámite rutinario.
Presión política e implicancias en la relación bilateral
Finalmente, Rossi concluyó que el operativo contó con aquiescencia al más alto nivel político para garantizar el cruce fronterizo y posterior despegue. Según su análisis sobre la presencia del asesor oficial en el lugar de los hechos, «lo que hacía Caputo allí era generar presión con su presencia para que todo salga como debía salir», lo que compromete la postura diplomática argentina y expone el uso de la estructura estatal para facilitar la evasión de la justicia extranjera.

