La Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas hizo público un informe ante la Asamblea General en el que acusa a Israel de cometer crímenes de guerra y de lesa humanidad, entre ellos el exterminio, la persecución, la tortura y la violencia sexual en Cisjordania. El organismo, creado en 2021 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, determinó que la escalada militar y los ataques de colonos responden a una política sistemática de violencia y desplazamiento forzoso.
El presidente de la comisión, Srinivasan Muralidhar, afirmó que las muertes y lesiones intencionadas contra la población civil palestina, sumadas a la destrucción sistemática de viviendas, forman parte de una estrategia coordinada para exterminar, desplazar e imponer condiciones de vida insoportables. Asimismo, el documento resalta que en Gaza continúan ejecutándose actos genocidas pese al acuerdo de alto el fuego alcanzado en octubre de 2025.
🔴 Comisión de la ONU concluye que Israel ha cometido crímenes como exterminio, persecución, tortura, violación y otras formas de violencia sexual en el Territorio Palestino Ocupado, atacando intencionadamente a civiles palestinos mientras continúa cometiendo genocidio en Gaza. https://t.co/qrohN0uIHy
— Noticias ONU (@NoticiasONU) October 26, 2026
Cifras alarmantes y desplazamiento masivo en el territorio ocupado
El reporte oficial expone una drástica transformación en el uso de la fuerza militar en Cisjordania. Mientras que entre 2008 y octubre de 2023 se registraron seis víctimas fatales palestinas por ataques aéreos, la cifra trepó a 254 muertos entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de septiembre de 2026. Los investigadores enfatizaron que la población civil sufre actos de persecución basados en su nacionalidad, origen étnico, género y edad.
Las consecuencias territoriales resultan acumulativas y de profunda gravedad. Desde enero de 2025, el accionar militar provocó el mayor desplazamiento poblacional en Cisjordania desde la guerra de 1967, registrándose 34.176 personas desplazadas para agosto de 2026. Además, intervenciones en Hebrón desplazaron forzosamente a más de 2.000 palestinos, hecho que el Alto Comisionado Volker Türk tildó de castigo colectivo e infracción grave al derecho internacional.
Rechazo diplomático de Israel y llamados de la diplomacia internacional
Ante el lapidario informe presentado en Nueva York, la representación diplomática de Israel rechazó categóricamente las acusaciones. Voceros de la misión israelí en Ginebra sostuvieron que las conclusiones forman parte de una campaña de desinformación orientada a demonizar al país y cuestionar su propia existencia. Por su parte, el documento del organismo internacional también criticó a la Autoridad Palestina por reprimir disidencias y omitir investigaciones sobre abusos de sus fuerzas de seguridad.
En forma paralela, el Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió desde El Cairo sobre el avance de un entorno coercitivo que consolida la amenaza de una «limpieza étnica». El máximo representante multilateral reiteró la urgencia de acatar la opinión consultiva emitida en julio de 2024 por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), la cual exige el cese de la ocupación, el desmantelamiento de asentamientos y el respeto a la libre determinación del pueblo palestino.
El impacto geopolítico y la mirada desde las provincias argentinas
En el plano de las relaciones internacionales y el posicionamiento exterior de la Argentina, esta condena multilateral reaviva el debate político e institucional en el país. Las decisiones geopolíticas y las posturas asumidas en los foros internacionales impactan en la inserción comercial externa de las economías regionales y las provincias agroexportadoras, que siguen con atención la estabilidad en Oriente Medio.
Desde una perspectiva federal en la región centro e interior de la Argentina, la defensa del multilateralismo y el respeto a los tratados internacionales continúan siendo ejes centrales para garantizar la previsibilidad en las exportaciones de alimentos y manufacturas de origen agropecuario. El seguimiento riguroso de las tensiones globales resulta indispensable para dimensionar su impacto en las economías provinciales de América Latina.

