En una reciente entrevista concedida al programa Bonavitta 530 por Somos Radio AM 530, la politóloga y directora de la consultora Zuban Córdoba, Paola Zuban, trazó un panorama crítico sobre la actualidad política argentina. Según la especialista, el escenario actual muestra una justicia más activa frente a un «cambio de clima político» que se refleja directamente en el humor social.
El desplome de los indicadores de gestión
Los datos revelados por Zuban exponen una erosión acelerada del capital político del Ejecutivo nacional en el último cuatrimestre. La consultora señaló que «la valoración de la gestión de gobierno sufrió una pérdida de por lo menos 15 puntos los últimos 4 meses», situando la imagen negativa en un alarmante 66%. Este retroceso ubica los niveles de aprobación en cifras similares a las previas a las elecciones de medio término, revirtiendo el repunte obtenido tras el triunfo electoral.
Esta caída no es un fenómeno aislado, sino que responde a una saturación de las preocupaciones ciudadanas, donde la economía domina la agenda. Zuban explicó que, dentro de las cinco mayores preocupaciones de la población, cuatro son estrictamente económicas, mientras que la quinta es la corrupción, lo que evidencia que «el deterioro de la calidad de vida de la gente bueno va empezando a ceder junto a estos otros otras cuestiones» que el gobierno planteaba como banderas morales.
Errores «autoinfringidos» y el factor Adorni
El análisis de la especialista hace hincapié en que el propio Gobierno está socavando sus pilares fundamentales, especialmente en lo que respecta a la batalla cultural y la lucha contra la inflación. Zuban advirtió que «es una red flag muy fuerte para el gobierno» que la inflación figure como la segunda preocupación más importante, afectando directamente lo que Milei considera su mayor estandarte de gestión.
A esto se suma el impacto de los escándalos que rodean a figuras centrales del esquema de poder, como el vocero Manuel Adorni. Para la politóloga, el desgaste del funcionario es profundo e independiente de su continuidad en el cargo, afirmando que «el efecto de el escándalo de Adorni ha producido un daño casi irreparable diría en el gobierno de Milei», lo cual compromete seriamente su potencialidad política futura y la capacidad del oficialismo para marcar la agenda.
El fin de la luna de miel y el despertar de la oposición
Desde la perspectiva de la consultoría política, el Gobierno está entrando en una fase donde las expectativas iniciales chocan con la realidad de la gestión. Zuban recordó que, tras el primer año de gracia, los gobiernos deben empezar a mostrar resultados concretos, subrayando que «el tercer año es el año bisagra… en el que cualquier gobierno tiene que demostrar gestión y tiene que demostrar que le puede cambiar o mejorar la calidad de vida a la gente», algo que por ahora no se refleja en la percepción ciudadana.
Finalmente, la analista observó un cambio de postura en los sectores opositores, que comienzan a reconfigurarse tras el desconcierto inicial provocado por el estilo disruptivo de Javier Milei. Según Zuban, «las oposiciones que no hay una sola oposición se están empezando a sacudir el polvo del traje», buscando alternativas para enfrentar a un oficialismo que ya no cuenta con el acompañamiento «arrasador» de la opinión pública que ostentaba meses atrás.

