Un exhaustivo trabajo científico iniciado a fines de la década de 1980 permitió rescatar a la especie del riesgo inminente de extinción. El Parque Nacional Marino de Abrolhos se consolida como el epicentro reproductivo clave en el Atlántico Sur.
La población de ballenas jorobadas en el litoral marítimo de Brasil experimentó una recuperación histórica al pasar de entre 1.500 y 2.000 individuos a principios de los años 90 a más de 35.000 ejemplares en la actualidad, según revela un informe elaborado por la periodista Tâmara Freire y publicado por el medio público Agência Brasil, con registros fotográficos de Tânia Rêgo.
El reporte documenta el trabajo de monitoreo del Instituto Baleia Jubarte, entidad que durante 30 años ha seguido la ruta migratoria de estos cetáceos desde sus zonas de alimentación en la Antártida hasta las aguas cálidas de reproducción en el archipiélago de Abrolhos, en el estado de Bahía.
De la amenaza de extinción a la recuperación poblacional
Durante la época del Brasil colonial y hasta la segunda mitad del siglo XX, las jubarte fueron sistemáticamente cazadas para la extracción de grasa destinada a la iluminación urbana. Esta explotación desmedida diezmó las poblaciones del Atlántico Sur y ubicó a la especie en la lista de animales amenazados de extinción.
La prohibición legal de la caza comercial de ballenas en Brasil, decretada en 1987, marcó el punto de inflexión decisivo para la supervivencia de la especie. Un año después, durante las expediciones preliminares para la creación del Parque Nacional Marino de Abrolhos, el fotógrafo de vida silvestre Enrico Marcovaldi y la bióloga Márcia Engel descubrieron un pequeño grupo sobreviviente e impulsaron el Proyecto Baleia Jubarte.
«En nuestra primera estimación poblacional, al principio de la década del 90, teníamos entre 1.500 y 2.000 ballenas. Hoy estamos con más de 35.000. La población se recuperó de verdad», destacó Enrico Marcovaldi en declaraciones a Agência Brasil. Como consecuencia de este crecimiento sostenido, en 2014 la ballena jubarte fue retirada oficialmente de la lista de especies amenazadas de extinción.
Avances científicos y mapeo de la migración marina
El seguimiento demográfico se lleva a cabo mediante expediciones marítimas de fotoidentificación —donde el patrón de pigmentación en la cola funciona como una marca de identidad única para cada individuo— y sobrevuelos sistemáticos desde el litoral de San Pablo hasta Rio Grande do Norte. El récord de más de 35.000 ejemplares se contabilizó en la estimación aérea de 2022.
Las investigaciones del instituto permitieron resolver interrogantes clave sobre las rutas migratorias. En 2006, al cotejar registros fotográficos, científicos del proyecto confirmaron que las jubarte que se reproducen en Brasil viajan hacia las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur para alimentarse de krill.
Asimismo, la institución se ha consolidado como un polo de desarrollo académico: más de 700 estudiantes universitarios y cerca de 60 proyectos de posgrado han participado en las investigaciones del instituto, acumulando más de 130 artículos científicos publicados, según detalló el director de investigación y médico veterinario Milton Marcondes.
Cambio climático y nuevos desafíos de conservación
Pese al éxito biológico alcanzado, los especialistas enfatizan que los cetáceos enfrentan nuevas presiones derivadas de la actividad humana. La contaminación por microplásticos y el calentamiento global representan los principales riesgos para el ecosistema marino.
El director ejecutivo del Instituto Baleia Jubarte, Eduardo Camargo, explicó a Agência Brasil que las variaciones térmicas en la Antártida alteran la disponibilidad de krill, impactando directamente en la condición física de las ballenas y en sus ciclos reproductivos. De forma complementaria, investigadoras de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) analizan imágenes captadas por drones e inteligencia artificial para estudiar los cambios de comportamiento frente al tráfico marítimo y la prospección sísmica.
Articulación institucional e impacto en políticas públicas
El acervo de datos generado durante tres décadas ha resultado determinante para la elaboración de políticas públicas de conservación ambiental y el reordenamiento de actividades industriales. A partir de los informes del proyecto, la empresa Petrobras —patrocinador principal de la entidad desde 1996— modificó el trazado de los buques en el Terminal Aquaviario de São Sebastião para no interferir en la ruta migratoria de los animales.
«Estamos prestando un servicio público de protección a la biodiversidad», enfatizó Eduardo Camargo, remarcando que la articulación entre investigación científica, educación ambiental y regulaciones operativas garantiza la preservación a largo plazo de las ballenas jubarte en el litoral sudamericano.

