La desocupación en Brasil retrocedió al 5,2% en el tercer trimestre de 2026, registrando el valor más bajo para ese período desde 2012, según constató la Encuesta Nacional por Muestreo de Hogares (PNAD) divulgada por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El indicador profundizó su trayectoria descendente tras haber marcado un 5,4% en el trimestre abril-junio de este año y un 5,6% en igual tramo de 2025. En términos absolutos, el universo de personas desocupadas se redujo a 5,6 millones.
Este contingente implicó una disminución trimestral del 4% (234 mil personas desocupadas menos frente a los 5,9 millones del período previo) y una contracción interanual del 6,9% (417 mil personas menos respecto a los 6 millones de 2025).
Récord de ocupación y expansión de los ingresos laborales
En paralelo a la descompresión del desempleo, la población efectivamente ocupada alcanzó el mayor nivel de la serie histórica con 103,6 millones de trabajadores. El registro mostró un incremento del 0,6% trimestral (581 mil puestos adicionales) y del 1,2% en la medición interanual (1,2 millones de personas más).
La tasa de ocupación —que mide el porcentaje de ocupados sobre la población en edad productiva— trepó al récord del 59%, marcando una variación de 0,2 puntos porcentuales sobre el trimestre anterior (58,8%) y sosteniéndose firme ante el 58,7% del año pasado.
En el frente retributivo, el ingreso real habitual promedio se situó en R$ 3.790, registrando estabilidad trimestral y un avance del 3,6% interanual (R$ 131 de incremento). A su vez, la masa salarial global totalizó un récord de R$ 387,5 mil millones, con un crecimiento del 1,5% respecto al trimestre previo y del 4,7% frente al tercer trimestre de 2025.
El desafío estructural de la informalidad en el mercado de trabajo
Pese a la dinámica favorable en los volúmenes globales de contratación y masa de recursos, la estructura ocupacional continúa evidenciando dificultades de inserción formal.
De acuerdo con el informe oficial del IBGE, la tasa de informalidad laboral se ubicó en el 37,5% de la población ocupada, lo que engloba a 38,8 millones de trabajadores.
El nivel de informalidad se mantuvo casi invariable frente al 37,4% (38,6 millones) del trimestre anterior y al 37,8% (38,7 millones) registrado un año antes, configurando un núcleo estructural que convive con los mínimos históricos de desocupación.

