En una entrevista realizada por la periodista Cynthia García en su programa La García, emitido por Somos Radio AM 530, Florencia Saintout, actual presidenta del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, analizó los desafíos de gestionar políticas de arraigo local frente al ajuste del gobierno nacional. Al referirse al reciente Festival Internacional de Cine de la provincia (FICPBA), la funcionaria defendió la descentralización de los recursos y la participación social directa en el territorio, afirmando que «la política toda política pública se hace con la gente adentro», como un eje identitario contrapuesto al centralismo que excluye a las mayorías.
La ofensiva contra el cine y la narrativa identitaria
La administración nacional ha redefinido drásticamente el financiamiento de los organismos de promoción, lo que según Saintout constituye una ofensiva sistemática y material contra el cine nacional, el INCAA y plataformas públicas como Cinear o el canal infantil Paca Paca. Frente a este panorama de desfinanciamiento y privatización simbólica, la provincia de Buenos Aires implementa estrategias contracíclicas porque, según la entrevistada, «es imposible sin cultura» y resulta prioritario comprender que, de manera paralela a las demandas básicas de la población, «necesitamos tener las cuatro comidas y necesitamos poesía cine» para sostener la memoria colectiva y la soberanía simbólica.
La disputa geopolítica por la soberanía y las Malvinas
La funcionaria de la gestión bonaerense también cuestionó severamente los discursos del Poder Ejecutivo nacional sobre Malvinas y la aproximación estratégica hacia bases navales integradas con potencias extranjeras. Al contrastar estas alianzas globales con iniciativas escolares locales como las del municipio de Merlo —donde los estudiantes ganadores de concursos viajan a las islas y producen documentales—, Saintout calificó las pretensiones presidenciales de presentarse como defensor del reclamo histórico como una hipocresía violenta, subrayando que «sabemos que a mi ley no le importa Malvina» y que la política exterior actual se limita a un mero cambio de subordinación geopolítica internacional.
Crisis de ingresos, endeudamiento familiar y desprecio oficial
El análisis de la coyuntura socioeconómica ocupó un rol central en el debate, donde se confrontaron las posturas oficialistas que minimizan la vulnerabilidad de los sectores populares con la realidad del sobreendeudamiento para gastos corrientes como la compra de alimentos. Saintout alertó sobre el impacto de un esquema financiero que promueve la exclusión y la falta de empatía gubernamental hacia el padecimiento de los ciudadanos, recordando que «hay 20 millones de endeudados en el país» que enfrentan serias dificultades materiales en el marco de un modelo de exclusión que niega de forma sistemática la crisis de ingresos.
La fractura democrática y el disciplinamiento político
Respecto del escenario judicial y la situación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien Saintout definió como blanco de una persecución de matriz judicial y patriarcal, la entrevistada vinculó el resquebrajamiento institucional con las condiciones materiales de vida de la población civil. Para la titular de cultura, la vulnerabilidad socioeconómica y la proscripción judicial no son fenómenos aislados, sino síntomas de un sistema que debilita el pacto democrático fundacional de la transición argentina, argumentando que «la democracia está rota» cuando la precariedad económica y el temor al disciplinamiento condonan el accionar soberano de la dirigencia y de la sociedad.
Reconstruir la comunidad organizada frente al individualismo neoliberal
Como balance analítico del avance del individualismo y el deterioro del tejido social bajo administraciones de corte neoliberal, la funcionaria enfatizó la urgencia de reconstruir espacios colectivos y lazos solidarios frente a la intemperie y el desamparo social. Según Saintout, las consecuencias culturales del capitalismo salvaje se traducen en la atomización de los sujetos y en el incremento de problemáticas de salud mental complejas que requieren abordajes comunitarios específicos, por lo que resulta indispensable «caminar reponiendo comunidad reponiendo organización» para revertir la desolación y ofrecer una alternativa política real con un horizonte colectivo de esperanza.

