El Gobierno de Entre Ríos, a través de información publicada en su portal oficial de noticias, confirmó el inicio de acciones inmediatas de control y contención de incendios en la región del Delta. La activación del protocolo interinstitucional de emergencia se produjo el martes por la tarde, tras detectarse múltiples focos ígneos en la zona.
Despliegue técnico y coordinación federal
Los frentes de fuego de mayor complejidad, debido a su extensión y cercanía a la costa, se encuentran localizados frente a las ciudades bonaerenses de Ramallo y San Pedro. Para enfrentar esta situación, se dispuso el traslado de personal de la Brigada de Respuesta Ambiental (BRA) de Entre Ríos hacia el territorio afectado.
El soporte operativo para el desembarco de los brigadistas en las islas es proporcionado por la Prefectura Naval Argentina. Asimismo, la logística general y la articulación de recursos entre las provincias y la Nación están bajo la conducción de la Agencia Federal de Emergencias (AFE).

Objetivos de control y georreferenciación
El comando de operaciones informó que la meta para este miércoles es lograr que los focos ígneos queden totalmente circunscriptos y bajo control. En paralelo al combate directo del fuego, el Plan de Manejo del Fuego está realizando tareas de georreferenciación en las áreas damnificadas.
Este relevamiento técnico permite el cruce de datos catastrales con el fin de identificar a los propietarios de los campos donde se originaron las llamas. Según la fuente oficial, el objetivo es establecer responsabilidades y aplicar sanciones por infracciones a las leyes vigentes.

Sanciones por quemas no autorizadas
Desde el Estado provincial se ratificó el compromiso con la preservación ecológica y el ejercicio del poder de policía ambiental. Una vez identificados los responsables, se iniciarán los expedientes administrativos para aplicar las máximas sanciones económicas y legales por la realización de quemas no autorizadas.
Esta medida busca desalentar prácticas que pongan en riesgo la biodiversidad y la estabilidad de los ecosistemas del Delta del Paraná.

