Especialistas, juristas, legisladores y líderes de la sociedad civil de Panamá, República Dominicana, Ecuador y Costa Rica lanzaron un llamado conjunto para abrir una discusión impostergable sobre la regulación del acceso de la infancia y la adolescencia a los dispositivos móviles y las plataformas virtuales. El planteamiento se formuló en la ciudad de San José de Costa Rica durante el Encuentro en torno a la Regulación de las Redes Sociales, un foro internacional promovido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
América Latina y el Caribe ostenta el uso de plataformas digitales más elevado de todo el planeta. De acuerdo con las estadísticas oficiales del PNUD, los habitantes de la región pasan en promedio tres horas y media al día conectados a redes sociales, una cifra que sitúa a la zona a la cabeza del consumo global de este tipo de contenidos.
Consumo récord y el impacto clínico en la salud mental
La preocupación de la comunidad internacional y los expertos del sector radica en las severas secuelas asociadas a la sobreexposición digital en etapas tempranas del desarrollo. El sustento científico ya alerta sobre los efectos nocivos del uso excesivo de pantallas, entre los que se destacan afectaciones directas a la salud mental, el rendimiento académico, la autoestima y el comportamiento de la juventud.
Los expositores reunidos en el foro de Costa Rica aportaron estadísticas globales alarmantes sobre la situación médica actual: el 45 % de los jóvenes de entre 18 y 24 años a nivel mundial padece malestares mentales con relevancia clínica. Debido a la gravedad del cuadro, los participantes instaron a promover investigaciones regionales y a generar evidencia científica sólida en América Latina para respaldar de manera técnica y rigurosa las deliberaciones jurídicas e institucionales en el corto plazo.
El vacío normativo frente a los nuevos proyectos
A pesar de la contundencia de los reportes científicos, la respuesta legislativa en la región muestra demoras significativas. Actualmente, ninguno de los cuatro países latinoamericanos representados en el evento cuenta con una legislación específica vigente que regule esta problemática de manera directa.
No obstante, ya se registran avances en el plano legislativo. En Panamá y Ecuador ya existen proyectos de ley enfocados de forma exclusiva en menores, mientras que Costa Rica busca regular la interacción con las nuevas tecnologías para la población en general. República Dominicana, en tanto, participó activamente del encuentro para evaluar las experiencias comparadas.
Un abordaje integral: debate inclusivo y alfabetización
Para los organismos participantes del encuentro de las Naciones Unidas, la solución al problema no debe circunscribirse únicamente al plano sancionatorio o restrictivo. Las organizaciones insistieron en que las estrategias de abordaje deben contemplar de manera indispensable planes de alfabetización digital y esquemas de acompañamiento familiar.
Por último, los expositores enfatizaron que este proceso de debate sobre la regulación de las tecnologías debe incluir directamente a los menores, padres, profesores y a los gobiernos, adaptando las metodologías aplicadas a las diversas realidades, habilidades y contextos socioeconómicos de cada sector de la población.

