Este 13 de agosto de 2026 marca el centenario del nacimiento de Fidel Alejandro Castro Ruz, figura central de la historia contemporánea. Nacido en 1926 en Birán y fallecido en noviembre de 2016, Castro ejerció el poder en Cuba como primer ministro y presidente entre 1959 y 2008. Según un análisis publicado por el medio RT, su trayectoria se caracteriza por la reivindicación de la soberanía caribeña y la resistencia ante la injerencia de los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos.
Formación y primeros pasos revolucionarios
Fidel Castro fue hijo de Ángel Castro, inmigrante gallego, y de Lina Ruz, de origen campesino. Se graduó como Doctor en Derecho en la Universidad de La Habana en 1950, donde comenzó su inclinación hacia los ideales de igualdad y justicia social. En sus inicios profesionales, Castro se especializó en la defensa gratuita de personas en situación de pobreza y se involucró activamente contra la corrupción gubernamental.
Su actividad insurreccional cobró relevancia en 1953 con el asalto al Cuartel Moncada contra la dictadura de Fulgencio Batista. Tras el fracaso militar de la operación, Castro asumió su propia defensa legal, pronunciando la célebre frase «La historia me absolverá». Luego de ser amnistiado en 1955, se exilió en México para organizar la continuidad de la lucha armada.
De la Sierra Maestra al triunfo de 1959
En 1956, Castro desembarcó en Cuba a bordo del yate Granma junto a 80 hombres, entre ellos su hermano Raúl y el médico argentino Ernesto ‘Che’ Guevara. La expedición sufrió bajas iniciales que redujeron el grupo a solo 12 combatientes, quienes se establecieron en la Sierra Maestra para iniciar una guerra de guerrillas.
Este movimiento creció hasta derrotar al ejército de Batista el 1 de enero de 1959. Al asumir el poder, el gobierno revolucionario implementó medidas estructurales como la reforma agraria y la nacionalización de empresas estadounidenses en 1960. En 1961, tras el bombardeo de bases aéreas y el intento de invasión en Bahía de Cochinos financiado por la CIA, Castro proclamó formalmente el carácter marxista-leninista de la Revolución.
Un legado de soberanía y tensiones internacionales
La relación con Estados Unidos marcó gran parte de su gestión. Según las fuentes citadas, Castro sobrevivió a cerca de 700 planes de magnicidio y enfrentó el bloqueo económico más largo de la historia moderna, política que La Habana califica como genocida. Su influencia se extendió a otros líderes regionales, sirviendo de inspiración para figuras como Hugo Chávez y manteniendo vínculos estrechos con personalidades como el futbolista Diego Maradona.
En términos de gestión interna, su legado incluye el envío de brigadas médicas solidarias a diversas partes del mundo y el desarrollo del sistema deportivo cubano de alto nivel. Su biógrafo, Ignacio Ramonet, destacó en declaraciones recogidas por RT que Castro poseía una «capacidad de análisis y proyección estratégica» excepcional, además de una curiosidad constante por el conocimiento.
Actualmente, el modelo político iniciado por Castro continúa bajo la gestión del presidente Miguel Díaz-Canel, en un contexto de renovadas tensiones diplomáticas y sanciones internacionales.

