De acuerdo con la información publicada por el diario Página|12 el 24 de septiembre de 2026, la Cámara de Senadores de la Nación convirtió en ley el proyecto de readecuación del Régimen de Zonas Frías. La iniciativa, que ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados, se aprobó con 38 votos afirmativos y 8 negativos, consolidando un importante triunfo legislativo para el oficialismo.
La nueva norma reconfigura el esquema de asistencia tarifaria en el consumo residencial de gas natural y deroga disposiciones de regulación del sector, al tiempo que contempla un marco de regularización de deudas eléctricas y la derogación formal de los decretos 277/2022 y 929/2013.
La trastienda política: compensaciones territoriales para garantizar los votos
La aprobación de la ley no respondió a un consenso uniforme sobre la política energética, sino a una compleja negociación territorial. El oficialismo logró articular la mayoría necesaria tras intensas tratativas lideradas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con los gobernadores del Norte Grande.
Como moneda de cambio para destrabar el tratamiento parlamentario, el Gobierno nacional comprometió ante los mandatarios provinciales del norte un futuro régimen de subsidios a las tarifas eléctricas por «Zonas cálidas». Este intercambio de apoyos legislativos refleja la persistente tensión distributiva entre regiones con exigencias climáticas opuestas y la preponderancia del pragmatismo fiscal en la agenda parlamentaria.
Del beneficio universal a la focalización: el alcance social del ajuste
El texto sancionado desarma sustancialmente la ampliación del régimen aprobada en 2021 durante la gestión del Frente de Todos —impulsada en su momento por Máximo Kirchner—. La reforma impacta directamente sobre municipios de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y la región de Cuyo.
En las zonas incorporadas durante aquel debate de 2021, desaparece el descuento automático en la factura de gas. A partir de la promulgación de la norma, la tarifa subsidiada dejará de ser una condición geográfica y pasará a ser un beneficio individual: solo podrán acceder a un descuento quienes acrediten vulnerabilidad económica.
Según datos oficiales expuestos por la secretaria de Energía, María Tettamanti, el universo alcanzado por el régimen ascendía a 3,4 millones de usuarios residenciales. Con los cambios aprobados, aproximadamente 1,6 millones de hogares perderán el beneficio tarifario, trasladando el costo pleno del servicio a los presupuestos familiares de las regiones templadas y frías del país.

