BUENOS AIRES. — En una entrevista concedida a los periodistas Lucas Morinari y Lucía Macaño en el programa de Radio Gráfica FM 89.3, la prestigiosa intelectual y corresponsal Stella Calloni analizó detalladamente la profunda crisis geopolítica que atraviesa el Caribe. De acuerdo con Calloni, la firma del reciente acuerdo petrolero el 28 de agosto representa el capítulo final de un modelo de entrega nacional y de recolonización de Venezuela ejecutado sin la necesidad de un conflicto armado convencional.
La analista advirtió que el pacto energético no constituye una negociación soberana, sino una capitulación institucional que retrotrae la situación del país a finales del siglo XX.
Antecedentes: la operación quirúrgica «Resolución Absoluta»
El proceso que culminó en el acuerdo de agosto tiene sus raíces en una serie de movimientos militares previos. Según detalló Calloni, el 25 de agosto de 2025 se produjo el desplazamiento y toma del Caribe por parte de la Cuarta Flota de los Estados Unidos. Este despliegue naval funcionó como antesala de la denominada operación «Resolución Absoluta», ejecutada el 3 de enero de 2026.
La acción militar, descrita como una «entrada quirúrgica» de menos de tres horas de duración, implicó el despliegue de helicópteros estadounidenses para capturar al presidente en funciones, Nicolás Maduro. Calloni subrayó que el único enfrentamiento armado registrado durante la incursión fue protagonizado por el cuerpo de seguridad cubano —un contingente de 32 militares solicitado por el propio mandatario—, mientras que el aparato de defensa venezolano y su sistema de radares permanecieron inactivos.
Posteriormente, Maduro fue trasladado a la ciudad de Nueva York bajo cargos penales que, según la analista, la propia justicia estadounidense terminó por desbaratar debido a la falta de pruebas.
Modificación de la Ley de Hidrocarburos bajo la gestión de Delcy Rodríguez
Tras la destitución de facto de Maduro, la sucesión institucional se aceleró con la asunción de Delcy Rodríguez el 5 de enero de 2026 como presidenta encargada. Calloni denunció que este nombramiento carece de validez constitucional, al violentar los mecanismos de consulta popular establecidos en la carta magna promulgada en 1998.
Apenas diez días después de asumir el cargo, el 15 de enero, Rodríguez impulsó una reforma integral de la Ley de Hidrocarburos destinada a abolir las cláusulas de protección estatal de los recursos energéticos. Con la entrada en vigor de esta normativa, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos asumió el control financiero de las exportaciones de crudo venezolano.
Bajo este esquema, la totalidad del petróleo comercializado por el país caribeño se abona directamente al Tesoro norteamericano, el cual posteriormente transfiere al gobierno venezolano el porcentaje que considera pertinente. Esta medida se suma a las sanciones previas que ya mantenían congelados los activos de la refinería Citgo y las reservas de oro custodiadas en el Banco de Inglaterra.
Concesión por 100 años a «Northamerican Blue Energy Partners»
El núcleo técnico del acuerdo del 28 de agosto radica en la entrega de derechos de explotación a largo plazo. Stella Calloni reveló que se ha otorgado una concesión por un siglo (100 años) a la compañía privada Northamerican Blue Energy Partners. Esta firma asumirá la operación de 17 campos petrolíferos que concentran reservas probadas estimadas en 65.000 millones de barriles.
Asimismo, el pacto estipula que la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de los Estados Unidos dispondrá de una participación accionaria del 35% en la empresa matriz concesionaria. Según advierte la entrevistada, este porcentaje garantiza a Washington la potestad de desplegar tropas militares en territorio venezolano con el fin de resguardar sus intereses comerciales, quebrando la histórica política de prohibición de bases extranjeras sostenida durante el mandato de Hugo Chávez.
Tensiones internas y el debate sobre la soberanía
La analista internacional desestimó las justificaciones que presentan este escenario como un acuerdo pragmático de inversión. Frente a las declaraciones de los sectores que defienden la vía del diálogo —incluyendo al hijo de Nicolás Maduro, quien reivindicó la disposición a negociar para atraer capitales estadounidenses—, Calloni fue categórica: «Una cosa es negociar y otra cosa es entregar; aquí se entregó todo».
La investigadora contrastó la situación con el trabajo crítico realizado por el intelectual venezolano Luis Vito García, quien ha documentado la alteración de la voluntad popular y de los principios constitucionales. Además, recordó que medios como el Washington Post revelaron detalles sobre las tratativas previas mantenidas entre la cúpula negociadora, el senador Marcos Rubio y grupos de interés en Miami.
Finalmente, Calloni señaló que el propio expresidente Donald Trump celebró abiertamente el acuerdo, describiéndolo como el pacto más grande de la historia y afirmando que el mismo da por terminada la soberanía del país caribeño. Para la analista, el avance sobre Venezuela forma parte de una actualización de la Doctrina Monroe orientada a consolidar el control geoestratégico de los recursos naturales en América Latina, frente a la cual instó a reivindicar la histórica capacidad de resistencia de los pueblos de la región.

