En un movimiento que redefine la estructura de costos para las industrias de salud y alimentación, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso un cambio radical en su esquema recaudatorio para el comercio exterior. A través de la Disposición 2978/2026, el organismo estatal derogó las tasas fijas vigentes para implementar un arancel variable del 0,5% sobre el valor FOB (Free on Board) declarado en cada aviso de importación o exportación.
La medida, que entrará en vigencia el 1 de junio, alcanza de forma transversal a especialidades medicinales, productos médicos, cosméticos, domisanitarios y alimentos procesados.
Homogeneización regional y «sobredemanda»
El argumento central de la administración para este giro normativo es la existencia de «inconsistencias arancelarias a nivel regional». Según los considerandos de la norma, los aranceles fijos en Argentina, que habían sido actualizados por última vez en 2025, generaban una sobredemanda de trámites por parte de empresas que operan regionalmente, aprovechando los costos comparativamente bajos del sistema local.
Con este nuevo esquema, la ANMAT busca no solo alcanzar el «equilibrio presupuestario», sino también alinear sus ingresos con la complejidad de la fiscalización requerida por los avances científicos actuales. No obstante, al atar la tasa al valor de la mercadería (FOB), el organismo se asegura una actualización automática de sus recursos frente a la inflación internacional y las variaciones del tipo de cambio, lo que en la práctica opera como una dolarización de los costos administrativos.
Impacto industrial y la promesa de no trasladar costos
La disposición sostiene de forma enfática que este cambio «no tendrá impacto en el valor final de los bienes», bajo la premisa de que la medida se enmarca en un proceso de simplificación burocrática y mayor celeridad en las tramitaciones. El Gobierno apuesta a que la reducción de costos por eficiencia administrativa compense el incremento en la tasa arancelaria directa.
Sin embargo, desde sectores productivos se observa con atención la implementación. Si bien la norma promete «previsibilidad» y busca atraer inversiones en áreas como ensayos clínicos y nuevas tecnologías, la introducción de un porcentaje directo sobre la carga añade un costo variable que las empresas deberán integrar en su matriz financiera.
Adecuación de sistemas
La Dirección General de Administración de la ANMAT ha recibido la instrucción de adecuar los sistemas informáticos antes del fin de mayo. A partir del primer día de junio, cualquier nuevo trámite iniciado ante el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), el Instituto Nacional de Alimentos (INAL) o el Instituto Nacional de Productos Médicos (INPM) deberá tributar bajo el concepto del 0,5% del valor FOB.
La medida deroga cinco disposiciones clave del año 2025, cerrando un ciclo de tasas específicas para dar paso a un modelo recaudatorio estrictamente vinculado al volumen económico del intercambio comercial del sector.

