La Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó oficialmente este domingo que el brote de la enfermedad por el virus del Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda constituye una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII). La decisión responde a la naturaleza «extraordinaria» del evento, causado por la cepa Bundibugyo, y al riesgo documentado de propagación transfronteriza en la región africana.
A diferencia de la cepa Zaire, para la cual existen vacunas precalificadas como Ervebo y tratamientos específicos, la variante Bundibugyo carece actualmente de contramedidas médicas o tratamientos autorizados. Esta vulnerabilidad técnica, sumada a la alta letalidad histórica de la enfermedad —que promedia el 50%—, ha motivado la activación de los protocolos de respuesta global.
Impacto epidemiológico en RDC y Uganda
Hasta el 16 de mayo de 2026, la provincia de Ituri, al este de la RDC, ha reportado ocho casos confirmados por laboratorio, 246 casos sospechosos y 80 muertes probables. La preocupación internacional se intensificó tras la confirmación de dos casos en Kampala, capital de Uganda, y uno en Kinshasa, la capital congoleña, vinculados a personas que viajaron desde la zona del brote.
Por su parte, la agencia sanitaria de la Unión Africana elevó las cifras este sábado, registrando 88 muertes probables sobre un total de 336 casos sospechosos. El organismo advirtió que factores como la inseguridad regional, la alta movilidad de la población y el uso de redes informales de salud dificultan el rastreo efectivo de contactos y la contención del virus.
Respuesta operativa y suministros médicos
Ante el agravamiento de la crisis en el continente, la OMS movilizó este domingo un convoy de 18 toneladas de suministros médicos desde sus centros de emergencia en Senegal y Kenia. El cargamento incluye equipos de protección personal (EPP), kits de diagnóstico, carpas y camas hospitalarias destinados a Bunia, capital de Ituri.
El director regional de la OMS para África, Mohamed Janabi, informó que los insumos son trasladados con el apoyo logístico de la Misión de Paz de la ONU (Monusco) para garantizar el acceso por carretera a las zonas de difícil alcance. Janabi subrayó la importancia de fortalecer a los equipos sanitarios que operan en el frente de batalla contra el virus.
Recomendaciones de vigilancia y control
La OMS emitió directrices estrictas para contener la transmisión, que se produce por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o animales selváticos como primates y murciélagos. Para los países afectados, se exige la activación de centros de operaciones de emergencia, el aislamiento inmediato de casos sospechosos y la prohibición de viajes internacionales para los contactos de la enfermedad.
Para el resto de la comunidad internacional, las recomendaciones incluyen proporcionar información precisa al público y actuar en un plazo de 24 horas ante cualquier muerte inexplicable o síntoma compatible con el virus. El organismo aclaró que, aunque la situación es crítica para África central, de momento no cumple con los criterios de una «emergencia pandémica» global.

