Con subas en transporte, tarifas, alquileres, salud y combustibles, el inicio de 2026 encuentra a las familias argentinas enfrentando un nuevo impacto sobre su poder adquisitivo, en un escenario de ajuste fiscal y reducción de subsidios.
Un inicio de año con más presión sobre el ingreso familiar
Desde el 1 de enero de 2026, los hogares argentinos comenzaron el año bajo una nueva ola de aumentos en servicios esenciales y rubros clave del consumo cotidiano. Las subas alcanzan al transporte público, los alquileres, las prepagas de salud, los combustibles y las tarifas de luz, gas y agua.
Este escenario impacta directamente sobre el poder adquisitivo, ya debilitado por la inflación persistente y el estancamiento salarial. Al mismo tiempo, las medidas se enmarcan en una política económica orientada al ajuste fiscal y a la reducción progresiva de los subsidios estatales.
Presupuesto 2026 y críticas desde el sector educativo
El contexto se profundizó tras la aprobación del Presupuesto 2026, que proyecta una inflación anual del 10,1%, una estimación considerada optimista frente a los incrementos mensuales ya vigentes. Además, el plan incluye recortes en áreas sensibles como Ciencia y Educación.
En ese marco, la secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, cuestionó duramente la norma. En declaraciones públicas difundidas por el sindicato docente en su sitio institucional, advirtió que el presupuesto impulsa un modelo de país “para pocos” y calificó la situación como una “catástrofe política”.
Transporte y verificación vehicular: subas en el AMBA
En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el boleto mínimo de colectivos y trenes aumentó un 4,5%. En la Ciudad de Buenos Aires, la tarifa pasó a $619,37, mientras que en la provincia alcanzó los $685,11.
A su vez, el subte porteño subió de $1.206 a $1.259 por viaje. También se confirmó un incremento en la Verificación Técnica Vehicular bonaerense: desde el 16 de enero, el costo básico para autos particulares será de $97.057,65.
Alquileres y salud: ajustes que continúan
En contraste con meses anteriores, los alquileres alcanzados por la ley ya derogada registraron una actualización anual del 36,39%, según el Índice de Contratos de Locación. Este aumento vuelve a presionar sobre los ingresos de los inquilinos.
Por su parte, las empresas de medicina prepaga aplicaron subas de entre 2,2% y 2,9% en enero. Los incrementos afectan tanto a las cuotas como a los copagos, en un contexto de desregulación del sector impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
Energía, agua y combustibles: el impacto más fuerte
Las tarifas eléctricas también registraron aumentos en el AMBA. Edenor aplicó una suba del 2,31% y Edesur del 2,24%, que se suma al nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados.
En paralelo, el gas natural aumentó un 0,53% en el precio mayorista, junto con ajustes en los cargos fijos que elevan las facturas entre un 2% y un 3%. Sin embargo, el mayor impacto se observa en el servicio de agua.
El Gobierno autorizó un tarifazo del 16% para AySA durante el primer cuatrimestre de 2026, con incrementos mensuales del 4%. A esto se suman las subas en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que encarecen tanto las naftas como el gasoil desde enero.
