Cada 7 de junio se celebra en Argentina el Día del Periodista, una jornada que rinde homenaje a la aparición del primer órgano de prensa con ideas patrióticas en el país: la Gazeta de Buenos-Ayres. Este medio fue fundado el 2 de junio de 1810 por la Primera Junta de Gobierno mediante un decreto que sentó un precedente democrático fundamental: «el pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes«.
La primera edición de la Gazeta circuló el jueves 7 de junio de 1810, impulsada por el secretario de la Junta, Mariano Moreno. El periódico nació como un boletín semanal destinado a difundir noticias oficiales, ideales de gobierno y acontecimientos internacionales en el marco del proceso revolucionario.
Tradicionalmente se ha atribuido su edición a Moreno, aunque investigaciones recientes destacan el rol central del sacerdote Manuel Alberti como redactor oficial. Entre sus primeros colaboradores también se encontraban figuras como Manuel Belgrano, Juan José Castelli y Bernardo de Monteagudo.
La conmemoración del 7 de junio quedó oficialmente institucionalizada en 1938, durante el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba. En dicho encuentro también se sentaron las bases del Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908), sancionado finalmente en 1946.
Rodolfo Walsh: el compromiso de dar testimonio en momentos difíciles
En la historia del periodismo nacional, la figura de Rodolfo Walsh representa la evolución del oficio hacia la investigación comprometida y la resistencia. Walsh es reconocido por ser el pionero de la novela de no ficción con su obra Operación Masacre (1957), adelantándose casi una década al estadounidense Truman Capote.
Su labor periodística no se limitó a la denuncia de los fusilamientos de José León Suárez. Durante la última dictadura militar (1976-1983), Walsh desafió la censura y el terrorismo de Estado mediante la creación de la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA) y Cadena Informativa. A través de estos medios, difundió cables que informaban en tiempo real sobre el genocidio y la represión sistemática.
El costo de la verdad bajo el terrorismo de Estado
El compromiso de Walsh con la información veraz tuvo el costo más alto posible: su propia vida. El 24 de marzo de 1977, al cumplirse el primer aniversario del golpe militar, envió a las redacciones de los diarios su célebre Carta abierta de un escritor a la Junta Militar. En este documento, calificado por Gabriel García Márquez como una «obra maestra del periodismo«, Walsh desnudó el plan económico y represivo de la dictadura.
En el cierre de su carta, Walsh reafirmó su postura: «fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles«. Pocas horas después de distribuir las copias, el 25 de marzo de 1977, Walsh fue emboscado por un grupo de tareas de la ESMA en el barrio de San Cristóbal. A pesar de resistirse con un arma pequeña, fue acribillado y su cuerpo trasladado al centro clandestino de detención, donde permanece desaparecido hasta hoy.
Este 7 de junio, el legado de Mariano Moreno y el sacrificio de Rodolfo Walsh invitan a reflexionar sobre la importancia de un periodismo que, en palabras del propio Moreno, no se detenga ante las restricciones, pues «si se oponen restricciones al discurso, vegetará el espíritu como la materia«.
Desafíos actuales: el hostigamiento en la era digital
A 216 años de la fundación de la Gazeta, el periodismo argentino enfrenta un clima de hostilidad que organizaciones nacionales e internacionales señalan como un deterioro del sistema democrático. En 2025, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) reportó 728 casos de ataques a periodistas, la cifra más alta desde que se inició el monitoreo en 2006.
Según el informe «El insulto como estrategia» de FOPEA, el presidente Javier Milei fue responsable del 85% de los casos de discurso estigmatizante registrados ese año. El uso de términos como «ensobrados«, «basura«, «ratas» o «sicarios con micrófono» desde la cuenta presidencial ha sido identificado como un patrón sistemático. Este comportamiento motivó que la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ubicara a Argentina 11 posiciones más abajo en su ranking global de libertad de prensa, situándola en el puesto 98 en 2026.
Entidades como la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) han manifestado su preocupación, advirtiendo que los agravios provenientes de altas autoridades «intoxican y enrarecen» el clima laboral, generando una atmósfera de autocensura e intimidación que afecta directamente el derecho de la ciudadanía a recibir información independiente.
Este 7 de junio, el legado de Moreno —basado en la transparencia de los actos de gobierno— y el sacrificio de Walsh invitan a reflexionar sobre la vigencia de un oficio que, ante la normalización del insulto oficial, debe resistir para continuar nombrando la realidad.

