Crónica de una identidad recuperada frente al asedio del mercado
En una extensa entrevista brindada al programa El Pase, conducido por Cynthia García y Roberto Caballero en Somos Radio AM 530, el docente e investigador Alejandro Kaufman desglosó la complejidad del escenario político actual. El ensayista sostuvo que el movimiento liderado por Néstor y Cristina Kirchner no fue un paréntesis, sino una revitalización necesaria para la supervivencia del partido fundado por Juan Domingo Perón. Según Kaufman, «el kirchnerismo recuperó al peronismo y por eso las consecuencias», sugiriendo que el asedio judicial y político actual es la respuesta a esa reactivación de valores históricos.
El kirchnerismo como rescate de la memoria política
Para Kaufman, la irrupción del kirchnerismo permitió que conceptos como la liberación, la autonomía y la justicia social volvieran a tener operatividad práctica en el siglo XXI. Esta recuperación histórica no fue una mera repetición acrítica de los años 70, sino una actualización que evitó que el movimiento se diluyera en la intrascendencia. El entrevistado enfatizó que, sin este proceso, «el peronismo hubiera dejado de existir como lo que era», marcando una distinción clara con aquellos sectores internos que aún hoy intentan omitir o negar la impronta kirchnerista.
La «distopía» de Milei y la destrucción del Estado
Al analizar la gestión de Javier Milei, el académico evitó calificarla como una simple continuidad del neoliberalismo previo. Kaufman definió al anarcocapitalismo como una fuerza disruptiva que busca desarticular las bases mismas de la nación, bajo una premisa humana pesimista y egoísta. En su visión, este proyecto representa una anomalía peligrosa, advirtiendo que «lo que quiere hacer no se puede hacer es una utopía en este caso es una distopía», ya que el objetivo final parece ser la anulación de cualquier forma de solidaridad colectiva mediada por el Estado.
El análisis se tornó sombrío al describir las implicancias materiales de este modelo, que Kaufman no duda en calificar como un ataque directo a la integridad del país. Lejos de ser un plan de reforma administrativa, el ensayista percibe una voluntad de borrar la historia y la institucionalidad construida. En este sentido, afirmó con contundencia que «acá se vino a destruir el país la destrucción del país es literalmente la destrucción física cultural institucional histórica», señalando que el apoyo social que aún mantiene el gobierno no debe ocultar la gravedad del proceso en curso.
Liderazgo, proscripción y la «encerrona de lo posible»
Finalmente, la charla abordó la figura de Cristina Fernández de Kirchner y el fenómeno de su proscripción. Kaufman distinguió entre la representación institucional y el liderazgo político real, el cual se basa en un pacto de lealtad que trasciende lo electoral. Ante los discursos que intentan jubilar la figura de la exmandataria o limitarla a un rol simbólico, el investigador fue tajante: «el liderazgo se constata por su propia capacidad de verificarse no es una representación», subrayando que la vigencia de este vínculo es lo que impide «cerrar el ciclo» del peronismo como desean sus adversarios.
El cierre de la reflexión apuntó a romper con el conformismo discursivo que limita la acción política a lo que el sistema permite. Kaufman instó a cuestionar la «naturalización» de la represión y la crisis, llamando a recuperar la capacidad de imaginar lo que hoy parece imposible. Al referirse a la resistencia frente al modelo actual, concluyó que «la pregunta ético-política es ¿qué vamos a hacer con esta opción ¿vamos a permitir que se la destruya?», interpelando directamente a la militancia y a la dirigencia sobre el futuro de la organización popular.

