El Ministerio de Exteriores de Irán comunicó este domingo que el avance hacia un acuerdo de paz definitivo con Estados Unidos se encuentra supeditado al cese inmediato de las operaciones militares de Israel en el Líbano. Según el portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, el cumplimiento del alto el fuego es una condición previa irrenunciable establecida en los documentos firmados recientemente.
Las declaraciones se produjeron en la previa de las consultas diplomáticas previstas para este domingo en Suiza, donde las delegaciones de Teherán y Washington buscan dar seguimiento a la aplicación de un memorando de entendimiento de 14 puntos rubricado esta semana.
El incumplimiento de la cláusula de paz
Baghaei denunció que el «régimen sionista» continúa con las agresiones en territorio libanés, lo que invalida el inicio de la fase final de las negociaciones. El funcionario recordó que la cláusula 13 del memorando estipula que las conversaciones sobre el acuerdo definitivo solo comenzarán si se cumplen otros cinco puntos previos, entre los que destaca el cese al fuego en todos los frentes, incluido el Líbano.
“Sabemos que esta cláusula no se ha cumplido, y que EE.UU. no ha podido o no ha querido hacerlo”, aseveró el portavoz, según reportó el portal RT. Baghaei subrayó que Irán no tiene intención de esperar la implementación de la otra parte sin garantías, citando «experiencias pasadas» de incumplimientos.
Consecuencias económicas y energéticas
En sintonía con la postura oficial, Mohammad Mokhber, asesor del líder supremo iraní, advirtió que el flujo energético en Oriente Medio permanecerá bloqueado mientras los acuerdos no se traduzcan en hechos efectivos. Mokhber señaló que la Casa Blanca comprende el «lenguaje de la economía» y que, mientras el pacto sea solo un papel, el suministro de energía seguirá detenido por el costo-beneficio de la región.
La postura de la administración estadounidense
Pese a la continuidad de los ataques, desde Washington se han emitido señales de presión hacia su aliado regional. El presidente Donald Trump cuestionó la destrucción de edificios residenciales en el Líbano, señalando que «no todos son Hezbolá» y criticando la magnitud de las acciones militares israelíes durante una reciente conferencia con el emir de Catar.
Por su parte, el vicepresidente J.D. Vance calificó como «inaceptables» los bombardeos sobre civiles en Beirut. Aunque reafirmó el derecho de Israel a la legítima defensa, sostuvo que el gobierno israelí debe respetar el proceso de paz, considerándolo fundamental para la estabilidad de toda la región.
Contexto de una tregua frágil
La ofensiva de Israel en el sur del Líbano, que busca establecer una «zona de seguridad» contra el movimiento Hezbolá, ha dejado un saldo de muertos, heridos y desplazamientos masivos. Miles de viviendas han sido arrasadas, lo que ha profundizado la crisis humanitaria y tensionado al extremo la mediación diplomática entre Washington y Teherán.

