En un reporte publicado por teleSUR – TV BRICS el 12 de mayo de 2026, se dio a conocer que un equipo de paleontólogos del CONICET descubrió en la formación La Buitrera, provincia de Río Negro, un fósil excepcionalmente preservado del Alnashetri cerropoliciensis. Este pequeño dinosaurio carnívoro, que habitó la región hace aproximadamente 95 millones de años, permite cuestionar las premisas previas sobre la miniaturización de esta especie. Según el investigador Sebastián Apesteguía, «esto nos muestra que estos dinosaurios no se hicieron pequeños por cambios en la dieta, sino que siempre tuvieron un tamaño reducido».
Un espécimen que reescribe la historia evolutiva
El espécimen, apodado cariñosamente como «Alna», presenta una integridad anatómica inédita para los hallazgos de alvarezsaurios en Sudamérica. Los datos obtenidos contradicen la teoría de que la reducción de tamaño fue una adaptación posterior vinculada al consumo de insectos, demostrando que la talla reducida —similar a la de una gallina— precedió a tales cambios biológicos. Apesteguía refuerza esta idea al señalar que el hallazgo es crucial para entender la morfología del grupo, ya que «siempre tuvieron un tamaño reducido», independientemente de sus hábitos alimenticios posteriores.
Dispersión en Pangea y soberanía científica
La relevancia del hallazgo trasciende la anatomía, pues el análisis de los restos sugiere que estos dinosaurios lograron dispersarse por el antiguo supercontinente Pangea mucho antes de la fragmentación de las masas terrestres. Esta teoría permite comprender la conexión biológica entre territorios hoy tan distantes como Argentina, Mongolia y el Reino Unido. Para los especialistas, el hecho de que se trate del alvarezsaurio más completo de la región «ayuda a explicar su presencia en regiones distantes», integrando a la Patagonia en un mapa evolutivo global de gran complejidad.
Contexto territorial y político de la investigación
El descubrimiento ocurre en un escenario de alta tensión para la ciencia argentina, marcado por reclamos presupuestarios que el medio emisor de la información vincula con recortes en educación y áreas críticas por parte del gobierno nacional. Mientras el CONICET produce resultados de relevancia internacional, la comunidad científica advierte sobre la vulnerabilidad de estos proyectos territoriales en la Patagonia frente a las políticas de ajuste. La investigación en La Buitrera no solo aporta conocimiento biológico, sino que subraya la importancia de la inversión estatal en ciencia para obtener «información inédita sobre su anatomía, crecimiento y evolución» en un suelo cargado de historia geopolítica

