En medio de tensiones con Washington por el despliegue militar en el Caribe, el presidente venezolano convocó a una masiva jornada de alistamiento y recibió respaldo internacional frente a lo que Caracas denuncia como una amenaza a su soberanía.
En un nuevo capítulo de tensión geopolítica en América Latina, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lanzó un contundente mensaje en defensa de la soberanía nacional: “Nadie tocará a Venezuela”, aseguró este viernes, en respuesta al anuncio del Gobierno de Estados Unidos de desplegar fuerzas militares al sur del mar Caribe, cerca de aguas venezolanas, bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
Durante un acto oficial que formó parte de una jornada masiva de defensa nacional, Maduro exhortó a la unidad del pueblo venezolano frente a lo que calificó como una amenaza directa. “No es tiempo de diferencias políticas ni de colores. Una sola bandera nos cobija […] y esta patria es inexpugnable. Que lo oiga el que quiera oírlo: Venezuela se respeta”, afirmó desde Caracas.
✊🇻🇪 Maduro: «Nadie tocará a Venezuela»
Nicolás Maduro reiteró este 22 de agosto que «nadie» tocará a Venezuela, en medio de una nueva escalada con EE.UU., que desplegará fuerzas militares en el Caribe para combatir el narcotráfico.https://t.co/Qwzg1K0Mag pic.twitter.com/aZjZg5uPK2
— Sepa Más (@Sepa_mass) August 23, 2025
Tensión regional y movilización interna
La reacción del mandatario se enmarca en una creciente preocupación por las acciones de Washington, que ha insistido en vincular al Gobierno venezolano con el narcotráfico. Sin embargo, desde Caracas alegan que las acusaciones carecen de sustento y contradicen incluso reportes oficiales elaborados por agencias de Estados Unidos.
Como respuesta, el lunes pasado Maduro ordenó la movilización de 4,5 millones de milicianos armados, a los que ahora se suma la convocatoria a una jornada nacional de alistamiento masivo para reforzar la defensa territorial. La iniciativa apunta a elevar la capacidad operativa de las fuerzas civiles ante una eventual escalada militar.
Apoyos internacionales
La preocupación por un posible aumento de la confrontación en la región generó reacciones de diversos países y bloques aliados del gobierno venezolano. Desde América Latina, México, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Colombia, así como los Estados miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), expresaron su rechazo a cualquier intento de intervención militar en la región.
A estos respaldos se sumaron China y Rusia, que emitieron declaraciones oficiales condenando cualquier acto que viole la soberanía de Venezuela.
Desde Beijing, la portavoz de la Cancillería, Mao Ning, advirtió: “Nos oponemos al uso o la amenaza del uso de la fuerza y a la injerencia de fuerzas externas en los asuntos internos de Venezuela bajo cualquier pretexto”. Además, instó a Washington a tomar medidas que contribuyan a la estabilidad regional.
Por su parte, el canciller ruso Serguéi Lavrov reafirmó el respaldo del Kremlin a Caracas, manifestando solidaridad con los esfuerzos de Venezuela para “defender su soberanía nacional y garantizar la estabilidad institucional”.
Un conflicto con raíces políticas
Las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela no son nuevas, pero la actual escalada adquiere una nueva dimensión con el despliegue militar en una zona marítima sensible y la firme respuesta de Caracas. En un contexto electoral en ambos países, la confrontación podría escalar, alimentando tanto la retórica interna como los posicionamientos internacionales.
Maduro, que busca afianzar su poder de cara a nuevos comicios, apuesta a la movilización interna y al respaldo internacional para mostrar fortaleza frente a las presiones externas. Washington, por su parte, parece decidido a mantener su presión sobre el gobierno bolivariano, incluso a riesgo de encender una nueva chispa en la región.

