La llegada del fenómeno de El Niño plantea un desafío estructural severo para Centroamérica, particularmente en la franja semiárida conocida como el Corredor Seco. Según información publicada por RT (basada en una entrevista de EFE), Carl Skau, funcionario del Programa Mundial de Alimentos, advierte que este evento meteorológico podría «asestar un ‘golpe duro’ a la seguridad alimentaria en Centroamérica». Esta situación no debe leerse solo como un evento natural, sino como una crisis que profundiza la vulnerabilidad histórica de 10,5 millones de personas cuya supervivencia depende directamente de la regularidad de las lluvias.
Cosechas perdidas y retroceso en indicadores sociales
La irregularidad climática, manifestada en sequías prolongadas y lluvias extremas, ya muestra efectos tangibles en el territorio. Durante su reciente visita a Guatemala y El Salvador, Skau observó que la falta de precipitaciones por semanas ya ha destruido sembradíos básicos, señalando que «si se depende de estas plantas [frijol y maíz] para comer, hay un problema grave ahora de alimentación». Este escenario amenaza con «revertir parte de lo logrado si no se actúa con anticipación» en materia de lucha contra la desnutrición infantil, un área donde los avances han sido tradicionalmente frágiles y lentos en la región.
La política frente al recorte de la ayuda internacional
Más allá de la emergencia climática, existe un trasfondo político y financiero que presiona a las administraciones locales: el recorte de los aportes internacionales para ayuda humanitaria. Ante la disminución de fondos externos, la ONU subraya que los Estados deben garantizar que «todos los niños tengan suficiente que comer y la nutrición que necesitan para vivir una vida sana» mediante presupuestos nacionales. La transición hacia una autonomía operativa en los programas de nutrición en un plazo de diez años parece ahora una carrera contra el tiempo, donde los países de la región están obligados a destinar recursos propios para «sostener los programas de nutrición y respuesta alimentaria» en un contexto de crisis climática creciente.

