El secretario general de ATE Nacional cuestionó el paro general convocado por la CGT por no incluir movilización callejera. Además, acusó a la conducción sindical de priorizar sus intereses y advirtió sobre una avanzada contra los derechos laborales.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, lanzó fuertes críticas contra el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo. En una entrevista radial, sostuvo que la medida resultó insuficiente porque no incluyó movilización callejera.
Según el dirigente, la ausencia de protestas activas debilitó la resistencia frente a la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei. A su entender, la falta de presencia en las calles facilita la aprobación de leyes que afectan derechos históricos.
Críticas a la conducción sindical
Durante la entrevista, Aguiar señaló que la cúpula sindical priorizó la defensa de sus propios beneficios económicos. En ese sentido, afirmó que algunos artículos que afectaban a las estructuras gremiales fueron negociados y eliminados, mientras los trabajadores quedaron expuestos a cambios regresivos.
El dirigente advirtió que la reforma laboral, tal como está planteada, promueve la precarización del empleo. Además, sostuvo que el texto responde a intereses empresariales que buscan reducir costos laborales y debilitar la organización sindical.
Por lo tanto, consideró que el paro sin movilización envió una señal de debilidad. Desde su perspectiva, el movimiento obrero debe recuperar un rol activo y confrontar en el espacio público las políticas oficiales.
Propuesta de un plan de lucha más combativo
Aguiar propuso avanzar hacia un plan de lucha sostenido que incluya protestas, movilizaciones y medidas de acción directa. Según explicó, solo la presión social puede frenar lo que definió como la mayor ofensiva contra la clase trabajadora en democracia.
Asimismo, remarcó que los sindicatos deben priorizar la defensa integral de los derechos laborales. En su visión, el contexto actual exige unidad, pero también firmeza frente a decisiones que podrían modificar de manera estructural las condiciones de trabajo.
Mientras tanto, el debate sobre la reforma laboral continúa en el Congreso. Las diferencias internas dentro del sindicalismo reflejan la tensión que atraviesa al movimiento obrero ante el avance de cambios profundos en la legislación vigente.

