Una columna periodística vuelve a poner en debate la imparcialidad del sistema judicial argentino al analizar la situación de Cristina Fernández de Kirchner, las irregularidades del proceso y el trasfondo político que rodea su condena.
La situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner continúa generando fuertes cuestionamientos en el ámbito político y mediático. En ese contexto, la analista política Valeria Di Croce denunció graves irregularidades en el proceso judicial contra la expresidenta y advirtió sobre un preocupante deterioro del pacto democrático en la Argentina.
En su columna semanal en el programa Caballero de Día, Di Croce afirmó que la detención de Fernández de Kirchner constituye un hecho de gravedad institucional. Según su análisis, la condena no solo afecta a una dirigente política sino que funciona como un mensaje disciplinador hacia toda la dirigencia, en un escenario atravesado por tensiones entre los poderes del Estado.
Críticas a los dichos de Luis Petri y al debate parlamentario
La analista tomó como disparador las declaraciones del ministro de Defensa, Luis Petri, quien se manifestó “indignado” por la exhibición de carteles con la consigna “Cristina Libre” durante el debate del Presupuesto en el Congreso. En ese marco, Petri sostuvo que la expresidenta cuenta con una “condena firme”.
Sin embargo, Di Croce señaló que el ministro incurrió en afirmaciones falsas. En particular, cuestionó que haya mencionado una supuesta condena por enriquecimiento ilícito y que haya invocado el artículo 36 de la Constitución Nacional. “Cristina no fue condenada por ese delito y no administra bienes públicos. Nada de lo que dijo es cierto”, sostuvo la analista durante su intervención.
El intento de magnicidio y la naturalización del encarcelamiento
Por otro lado, Di Croce recordó que el único atentado contra el sistema democrático ocurrió el 1 de septiembre de 2022, cuando la entonces vicepresidenta fue víctima de un intento de magnicidio. En ese sentido, cuestionó que ese hecho sea relativizado mientras se naturaliza su encarcelamiento.
Asimismo, apuntó contra la cobertura mediática previa al fallo judicial. En particular, mencionó la tapa de un matutino nacional publicada horas antes de conocerse la condena, que —según advirtió— evidenciaría la existencia de un fallo anticipado, lo que pone en duda la imparcialidad del proceso.
El rol de la Corte Suprema y la condena anticipada
Uno de los tramos más críticos de la columna estuvo dirigido al presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. Di Croce calificó como “escandalosas” sus declaraciones públicas, en las que relató cómo se firmó la condena contra Fernández de Kirchner.
Según la analista, resulta inadmisible que un magistrado reconozca que la decisión estaba tomada de antemano y la describa como un trámite más en su agenda personal. “Un cortesano que nadie votó, que aceptó ser designado por decreto y que luego se aumentó el salario, relata con liviandad el día en que se condena a una expresidenta”, afirmó.
Memoria histórica, discursos de odio y violencia política
A pocos meses de cumplirse 50 años del golpe cívico-militar de 1976, Di Croce cuestionó la utilización del término “histórico” para definir la condena. En contraposición, recordó los verdaderos hitos históricos vinculados a la memoria, la verdad y la justicia, así como las políticas de ampliación de derechos y crecimiento económico impulsadas durante los gobiernos kirchneristas.
En ese marco, retomó una advertencia formulada por Fernández de Kirchner en 2022: “Esto no es solo contra mí, es un mensaje disciplinador para toda la dirigencia”. La analista sostuvo que esa advertencia adquiere hoy plena vigencia.
La columna también hizo referencia a fragmentos de la sentencia que condenó a Fernando Sabag Montiel por el intento de asesinato de la exmandataria. Allí se advierte sobre el impacto del discurso de odio y la habilitación social de la violencia. Di Croce responsabilizó por ese clima a sectores políticos, judiciales y mediáticos, y cuestionó el rol de comunicadores que, a su juicio, “incitan a la violencia desde lugares de poder”.
“El amor popular no se proscribe”
Finalmente, Di Croce afirmó que, a 190 días de la detención de Cristina Fernández de Kirchner, el país no mostró mejoras en términos de libertad, condiciones de vida ni institucionalidad. Por el contrario, señaló un agravamiento de la crisis política y social.
“El amor popular no se proscribe”, sostuvo la analista, y cerró su columna con un llamado a no naturalizar el encarcelamiento de la expresidenta. Además, instó a reflexionar sobre el uso efectivo de la libertad y la vigencia real de la democracia en el actual contexto político argentino.

