Un gesto protocolar omitido ante la mirada global
Durante la ceremonia de clausura de la Copa del Mundo 2026, tras la victoria de España sobre Argentina por 1 a 0 en tiempo suplementario, los defensores argentinos Cristian «Cuti» Romero y Lisandro «Licha» Martínez protagonizaron un hecho inusual al evitar el saludo formal al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Según consignó la Redacción de Cadena 3, ambos futbolistas fueron los únicos integrantes del plantel albiceleste que no estrecharon la mano del mandatario estadounidense durante el acto de premiación.
El evento contó con la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quienes acompañaron a Trump en la entrega de las medallas plateadas a los subcampeones. En la secuencia captada por la transmisión oficial, Romero saludó a Infantino y a Sheinbaum, pero «optó por saltar el saludo al presidente estadounidense». Por su parte, Martínez se detuvo frente a Trump para que este le colocara la presea, pero decidió «bajar la cabeza y esperar» para luego continuar su camino sin establecer contacto visual ni saludo físico con el mandatario.
LICHA Y EL CUTI LE NEGARON EL SALUDO A TRUMP
Estos patriotas nos representan 👏👏👏#Licha #Cuti pic.twitter.com/JairmCWUDX
— Revolución Popular (@RPN_Oficial) July 19, 2026
Antecedentes y repercusiones en el escenario digital
La actitud de los defensores generó un impacto inmediato en las plataformas digitales y medios de comunicación. El portal Diario Registrado, en una nota firmada por el autor bajo el seudónimo ‘Oso’, vinculó este accionar con la postura política de los jugadores, señalando que «dejaron en claro que no están dispuestos a darle la mano al presidente de los Estados Unidos». La publicación analizó el gesto como una muestra de convicción personal ante una de las figuras políticas más influyentes del mundo.
Este episodio se suma a otros momentos de carga simbólica durante el torneo, como la exhibición de una bandera de las Islas Malvinas por parte del plantel, a pesar de las normativas de la FIFA que restringen manifestaciones políticas en el campo de juego. La interpretación de la prensa destacó la visibilidad que cobró el desplante, el cual fue «captado claramente por las cámaras de la televisión estadounidense» y viralizado a los pocos minutos de concluida la premiación.
Contexto político y territorial de la competencia
La Copa del Mundo 2026, organizada conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, ha servido de escenario para diversos gestos que trascienden lo deportivo. Mientras otros jugadores, como Julián Álvarez o el español Borja Iglesias, cumplieron con el protocolo de saludar a las autoridades presentes, la distinción hecha por Romero al saludar a la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum y omitir a Trump ha sido leída como un mensaje deliberado.

