El empresario textil Marco Meloni advirtió que la industria atraviesa una crisis sin precedentes por el cierre de fábricas, la caída de la producción y la pérdida acelerada de puestos de trabajo. Señaló que las actuales políticas económicas favorecen las importaciones y ponen en riesgo la supervivencia del sector.
Una crisis que golpea a toda la industria
El empresario Marco Meloni describió la crítica situación que atraviesa el sector textil argentino, marcada por el cierre masivo de empresas y la pérdida de miles de puestos de trabajo. Según explicó, la industria enfrenta una crisis manufacturera de una magnitud inédita en las últimas décadas.
Además, sostuvo que el deterioro no solo es profundo, sino también acelerado. A diferencia de crisis anteriores, la velocidad con la que se destruyen capacidades productivas compromete la continuidad de muchas firmas históricas.
Por otro lado, Meloni remarcó que la caída de la actividad afecta tanto a grandes empresas como a talleres pequeños y medianos. En consecuencia, el impacto social se extiende a numerosas familias que dependen de la producción textil.
Asimismo, advirtió que el escenario actual pone en riesgo la estructura industrial construida durante años, con efectos difíciles de revertir en el corto plazo.
Costos, dólar y políticas que asfixian la producción
En su análisis, Meloni señaló que la combinación de un dólar artificialmente planchado y tasas de interés elevadas limita cualquier posibilidad de recuperación. A este contexto se suman, según explicó, aumentos desmedidos en los costos energéticos que encarecen la producción local.
De este modo, las empresas pierden competitividad frente a los productos importados. El empresario consideró que estas condiciones desalientan la inversión y obligan a muchas fábricas a reducir turnos o directamente cerrar sus puertas.
Por otra parte, remarcó que las políticas económicas vigentes parecen priorizar la apertura de importaciones por sobre la defensa del mercado interno. En ese sentido, alertó que la industria nacional queda expuesta a una competencia desigual.
Finalmente, sostuvo que sin medidas que protejan y fortalezcan la producción local, la industria textil podría enfrentar un proceso de desaparición progresiva.
Experiencia, advertencias y consecuencias sociales
Meloni recordó que atravesó crisis históricas del país y logró sostener la actividad en contextos adversos. Sin embargo, afirmó que la situación actual supera experiencias previas por la rapidez del colapso productivo.
En ese marco, expresó su preocupación por la pérdida de empleo y el impacto social que genera el cierre de empresas. Cada fábrica que baja sus persianas, explicó, implica menos trabajo, menor consumo y un efecto dominó en las economías regionales.
A su vez, planteó que la falta de una estrategia industrial agrava el escenario. Según su mirada, la ausencia de políticas de estímulo y protección deja al sector sin herramientas para competir.
La entrevista concluyó con una advertencia clara: si no se revierten las condiciones actuales, la crisis textil podría convertirse en un daño estructural para la industria argentina.

