El expresidente ecuatoriano Rafael Correa afirmó en su cuenta de X que la ofensiva militar estadounidense en Venezuela persigue intereses económicos y políticos estratégicos, más allá de las explicaciones oficiales sobre bloqueo y narcotráfico
Quito y Caracas: análisis y reacciones al ataque de Estados Unidos en Venezuela
El expresidente de Ecuador Rafael Correa publicó este jueves en su cuenta de X un análisis crítico sobre el reciente ataque militar de Estados Unidos a Venezuela, afirmando que la acción responde a intereses económicos y políticos más que a las justificaciones oficiales de seguridad regional.
Correa, fundador del movimiento Revolución Ciudadana, argumentó que la ofensiva estadounidense —que incluyó incursiones militares y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero— se debió a que la administración de Donald Trump no logró doblegar al Gobierno de Caracas solo con sanciones y bloqueos.
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¿Por qué el ultraje a Venezuela?Cada vez lo tengo más claro:Trump y su equipo sabían que no iban a poder doblegar a Venezuela con el bloqueo, y empezaba a costarles bastante caro a ellos mismos. Además del costo operativo de mantener una flota frente a las costas…
— Rafael Correa (@MashiRafael) January 15, 2026
“Trump y su equipo sabían que no iban a poder doblegar a Venezuela con el bloqueo, y empezaba a costarles bastante caro”, afirmó el exmandatario ecuatoriano en su publicación. Consideró que el costo operativo de mantener una flota frente a las costas venezolanas y las pérdidas para las transnacionales petroleras estadounidenses habrían motivado una ofensiva más directa.
Objetivos detrás de la ofensiva, según Correa
En su análisis, Correa aseguró que Trump “tenía que hacer algo para salvar las apariencias” frente a estos costos políticos y económicos. Por ello, dijo el expresidente, surgió la idea de capturar a Maduro como una “solución final”, en lugar de un intento de cambio de régimen definido.
El líder político ecuatoriano descartó que las narrativas sobre la calificación de “narcopolítico” o amenazas de narcotráfico fueran explicaciones creíbles para justificar la intervención. “Nadie medianamente inteligente puede creer el relato de ‘narcopolítico’ y otras boberías por el estilo”, apuntó Correa.
Correa detalló tres principales motores reales de la ofensiva, según su análisis:
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Reabrir negocios petroleros lucrativos para las transnacionales estadounidenses, que habían sido bloqueados por sanciones.
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Reducir el precio del petróleo en el mercado global de cara a las elecciones de medio término en EE.UU., con impacto económico interno.
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Demostrar poder geopolítico, enviando un mensaje de fuerza ante aliados y adversarios.
Contexto internacional y reacciones
La ofensiva estadounidense ha generado un amplio espectro de reacciones globales y regionales. Varios líderes de América Latina y el mundo han rechazado el ataque unilateral, calificándolo como una violación del derecho internacional.
En Brasil, el presidente Lula da Silva pidió diálogo y respeto a la autodeterminación de Venezuela, mientras que voces europeas y latinoamericanas han instado a una solución pacífica y multilaterales para la crisis.
Mientras tanto, el Gobierno venezolano —representado por la presidenta interina Delcy Rodríguez— exigió pruebas de vida de Maduro y denunciado la intervención como una agresión, reafirmando su derecho a mantener relaciones con aliados como Rusia, China e Irán.
