Una serie de 37 audios filtrados, obtenidos por la plataforma HondurasGate y difundidos por el medio Diario Red, ha dejado al descubierto un complejo entramado de injerencia política y guerra mediática en América Latina. Las grabaciones, que datan de entre enero y abril de 2026, revelan un plan coordinado por el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (JOH), con el respaldo estratégico de Donald Trump y Benjamín Netanyahu, para restaurar la hegemonía conservadora en la región.
La billetera de Milei y la logística argentina
Uno de los datos más alarmantes para la política local es la implicación directa del presidente argentino, Javier Milei. Según las investigaciones forenses de los audios, Milei habría comprometido un aporte de 350.000 dólares para financiar una «unidad de periodismo digital» con sede en Estados Unidos.
En las grabaciones, se describe a la Argentina como el «epicentro logístico» de esta ofensiva mediática. JOH menciona haber mantenido una «llamada exitosa» con el mandatario argentino, afirmando que ambos podrían hacer «cosas grandes para toda Latinoamérica» en el marco de este frente contra las izquierdas regionales.
El objetivo: México y Colombia en la mira
La red de desinformación, diseñada para no ser rastreada desde Honduras, tiene como blancos principales a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y al mandatario de Colombia, Gustavo Petro. El plan consiste en la creación de «expedientes» y la difusión de noticias falsas sobre narcotráfico e inseguridad para desgastar a estos gobiernos en contextos electorales clave.
Esta célula informativa operaría bajo la coordinación de sectores del Partido Republicano de EE. UU. y el lobby israelí. En los audios, Hernández es explícito sobre la necesidad de «extirpar el cáncer de la izquierda», llegando incluso a invocar la violencia y citar a figuras como Pablo Escobar para aleccionar a sus aliados sobre la falta de escrúpulos necesaria para recuperar el poder.
El pacto JOH-Trump-Israel
La trama se remonta al indulto que Donald Trump concedió a JOH en diciembre de 2025, tras haber sido condenado a 45 años de prisión en EE. UU. por narcotráfico. Los audios sugieren que este perdón fue una transacción geopolítica: a cambio de su libertad, JOH actuaría como operador regional del movimiento Make America Great Again (MAGA) para expulsar la influencia de China de Centroamérica.
A nivel territorial, el actual presidente hondureño, Nasry Asfura, aparece como una figura de transición encargada de cumplir con las concesiones pactadas. Estas incluyen la expansión de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDES) —enclaves que ceden soberanía a capitales extranjeros—, la construcción de una nueva base militar estadounidense y la entrega de proyectos estratégicos, como el tren interoceánico, a la firma General Electric.
Implicancias y lawfare institucional
El escándalo no se limita a la propaganda. Los audios exponen la implementación de mecanismos de lawfare en Honduras, incluyendo sobornos a legisladores para destituir a funcionarios electorales y judiciales incómodos, como el fiscal general y la presidenta de la Corte Suprema.
Esta red transnacional demuestra que el asedio a los procesos democráticos en el continente ya no solo depende de botas militares, sino de laboratorios de desinformación financiados con fondos públicos y alianzas ideológicas extremas que tienen en Buenos Aires, Tel Aviv y Mar-a-Lago sus principales centros de mando.

