El gobierno de la Federación de Rusia, a través de su ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, manifestó este martes su firme rechazo a la reanudación de las acciones militares de Washington en territorio persa. Según declaraciones recogidas por el medio internacional RT, Moscú considera que estos ataques de EE.UU. contra Irán constituyen una violación directa del memorándum de entendimiento suscripto entre ambas potencias a mediados de junio.
«Consideramos la reanudación de la agresión una violación del memorándum, y aquí ni siquiera hace falta hacer muchos comentarios», sentenció el diplomático ruso durante una conferencia de prensa. Para Lavrov, la actual dinámica bélica «no conduce a nada bueno» y, fundamentalmente, clausura las vías de diálogo que el acuerdo previo había intentado abrir.
Ruptura del diálogo y daños a la infraestructura civil
La preocupación de la diplomacia rusa no solo se centra en el incumplimiento de los términos legales, sino también en el impacto humanitario y material del conflicto. Lavrov calificó la situación de «lamentable» al señalar que los ataques de EE.UU. contra Irán están afectando gravemente la infraestructura civil iraní, así como objetivos en naciones árabes pertenecientes al Consejo de Cooperación del Golfo.
El canciller subrayó que estas acciones militares «cierran la puerta» que el memorándum de junio había dejado entreabierta para una posible resolución pacífica. Desde la perspectiva del Kremlin, la actual estrategia de la administración estadounidense impide alcanzar un arreglo de fondo en una región ya signada por la inestabilidad.
Escalada militar en el Golfo
La tensión alcanzó un nuevo pico la tarde del lunes, cuando el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el inicio de una serie de agresiones contra objetivos en la República Islámica. Horas antes de este anuncio, se reportaron explosiones en diversas ciudades del sur de Irán.
En respuesta a la ofensiva, las fuerzas iraníes ejecutaron contraataques utilizando drones y misiles de crucero dirigidos hacia posiciones estadounidenses en la región. Mientras Teherán sostiene que estas acciones se enmarcan en su derecho a la legítima defensa, el ex presidente y actual candidato Donald Trump ha intensificado su retórica bélica, asegurando que Washington no tolerará cambios de postura por parte del gobierno iraní.
El factor estratégico del Estrecho de Ormuz
El conflicto también se libra en el plano de la soberanía marítima. Irán ha advertido que el acuerdo con EE.UU. ha entrado en una «fase crítica» y reafirmó su compromiso de no permitir que Washington intervenga en la gestión del Estrecho de Ormuz, un punto vital para el comercio petrolero mundial.
A pesar de que Trump ha afirmado que el ejército iraní ha sido severamente dañado por los ataques, desde Teherán insisten en que su arsenal permanece fuerte y capaz de defender su territorio ante lo que consideran una intervención ilegal en sus asuntos soberanos.

