El Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S) de la Unión Europea confirmó que junio de 2026 se posicionó como el mes más caluroso jamás registrado en Europa occidental y el segundo más cálido a nivel continental en la historia. Según un reporte publicado por el medio teleSUR, con autoría de los periodistas eql y MS y base en despachos de las agencias EFE y RT, la temperatura media en el continente alcanzó los 19,14 °C, superada únicamente por los registros de 2019.
Registros de temperatura sin precedentes
En la región occidental del continente, los termómetros marcaron un promedio récord de 20,74 °C, cifra que supera en 3,05 °C la media del periodo 1991-2020. Este fenómeno rompió el récord previo establecido apenas un año antes, en 2025.
Samantha Burgess, responsable estratégica del clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, señaló en declaraciones recogidas por el sitio de noticias teleSUR que estos datos evidencian la acumulación de calor en el sistema climático y la velocidad de las transformaciones ambientales actuales.
El costo humano y ambiental de la canícula
Las consecuencias de las altas temperaturas han sido letales. Se estima que las olas de calor de junio causaron al menos 3.700 fallecimientos, afectando principalmente a la población de adultos mayores. Francia reportó el saldo más trágico con 2.025 muertes, seguida por Bélgica con 1.200 y los Países Bajos con 480 decesos.
En términos ambientales, el calor extremo llegó acompañado de una sequía generalizada que facilitó la propagación de incendios forestales, con especial incidencia en la península ibérica y el sur de Francia. Organismos meteorológicos como Météo France activaron alertas naranjas ante episodios caniculares severos y duraderos.
Crisis energética y proyecciones económicas
La demanda masiva de refrigeración, sumada a la caída de la producción solar al atardecer, generó picos históricos en el costo de la energía. En Bélgica, el precio de la electricidad alcanzó los 1.038 euros por MWh, mientras que en los Países Bajos llegó a los 902 euros. La vulnerabilidad energética se ha visto agravada por la dependencia del gas natural licuado estadounidense tras la interrupción del suministro ruso.
En el plano macroeconómico, un informe de la aseguradora Allianz Trade proyecta que la pérdida acumulada del Producto Interno Bruto (PIB) en los países más expuestos podría alcanzar entre el 5% y el 7% para el año 2030. Se estima que, en los próximos cinco años, Francia podría perder 240.000 millones de dólares debido a estos fenómenos, seguida por Italia con 147.000 millones y Alemania con 131.000 millones.
Un fenómeno de alcance global
El informe de Copernicus también destacó que la crisis no es exclusiva de Europa. A nivel mundial, las temperaturas de junio fueron 1,39 °C superiores a la media preindustrial. Las temperaturas de la superficie del mar alcanzaron un nuevo máximo histórico de 20,86 °C, mientras el fenómeno de El Niño se intensifica en el Pacífico tropical. Asimismo, se registró una reducción crítica del hielo marino: un 5% menos en el Ártico y un 8% menos en la Antártida respecto a sus medias habituales.

