María del Carmen Verdú, referente de Correpi, advirtió sobre el crecimiento de los casos de gatillo fácil y sostuvo que el país atraviesa el período más represivo desde el retorno democrático.
La referente de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), María del Carmen Verdú, alertó sobre el incremento sostenido de la violencia estatal en la Argentina. Lo hizo durante una entrevista radial, donde analizó el accionar de las fuerzas de seguridad y el contexto político actual.
En ese marco, la activista afirmó que el país atraviesa la etapa más represiva desde el regreso de la democracia. Además, vinculó este escenario con decisiones políticas que habilitan el uso de la fuerza como herramienta de control social.
Gatillo fácil y violaciones a los protocolos
Verdú denunció recientes casos de gatillo fácil protagonizados por la Policía de la Ciudad. Según explicó, los agentes disparan de manera sistemática a zonas vitales y a corta distancia, en abierta violación de los protocolos vigentes sobre el uso de armas de fuego.
Asimismo, señaló que estos hechos no constituyen episodios aislados. Por el contrario, responden a una práctica reiterada que pone en evidencia graves falencias en la formación y el control interno de la fuerza.
Una fuerza más letal en términos proporcionales
Durante la entrevista, difundida en un programa radial y replicada por distintos medios alternativos, Verdú remarcó un dato alarmante. De manera proporcional a la cantidad de efectivos, la Policía de la Ciudad resulta más letal que la policía bonaerense.
Este indicador, explicó, refleja una política de seguridad orientada a la represión antes que a la prevención. Además, evidencia una lógica institucional que prioriza el uso de la fuerza por sobre el respeto a los derechos humanos.
Responsabilidades políticas y contexto represivo
La referente de Correpi sostuvo que el actual escenario no puede analizarse sin considerar la responsabilidad del poder político. En ese sentido, afirmó que bajo la gestión del presidente Javier Milei se profundizó un discurso que legitima la violencia estatal.
Según Verdú, esta narrativa oficial genera condiciones de impunidad para las fuerzas de seguridad. Al mismo tiempo, promueve una escalada represiva que afecta principalmente a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Finalmente, advirtió que la falta de sanciones y el aval político consolidan un modelo de control social basado en el miedo. Frente a este panorama, llamó a visibilizar las denuncias y fortalecer los mecanismos de defensa de los derechos humanos.

