El próximo 17 de junio, a las 9:30 horas, la Justicia Federal de San Martín dará inicio al juicio por la verdad por la denominada Masacre de José León Suárez. El proceso, encabezado por la jueza Alicia Vence, se desarrollará en el auditorio municipal “Hugo del Carril”, ubicado a escasos metros del lugar donde se produjeron los hechos en junio de 1956.
Según informó la periodista Ailín Bullentini en el diario Página|12, este juicio surge tras una lucha de 40 años por parte de los familiares de las víctimas y organismos de derechos humanos. El objetivo central es que la matanza sea declarada formalmente como un crimen de lesa humanidad, tomando como antecedente jurídico el caso de la Masacre de Napalpí. Dado que los responsables directos han fallecido, el proceso no busca condenas penales, sino una sentencia reparatoria que establezca la verdad histórica.
Contexto histórico: El levantamiento del General Valle
Los hechos se enmarcan en el levantamiento militar y civil del 9 de junio de 1956, liderado por el general Juan José Valle. El movimiento, denominado Movimiento de Recuperación Nacional, buscaba derrocar a la dictadura de la autodenominada «Revolución Libertadora» y exigir el retorno de Juan Domingo Perón, exiliado en Panamá en ese entonces.
Como señala la historiadora Julia Rosenberg en el programa Gelatina, el alzamiento fue una respuesta a la política de «desperonización» de las fuerzas armadas y a la proscripción del peronismo. Sin embargo, la investigación de Salvador Ferla, citada por Rosenberg, sugiere que el movimiento estuvo infiltrado por los servicios de inteligencia (SIDE) desde sus inicios, lo que permitió a la dictadura esperar a los rebeldes con capacidad represiva total.
La cronología de la masacre en los basurales
La noche del 9 de junio, un grupo de civiles se reunió en una casa de Florida, Vicente López, para escuchar por radio una pelea de boxeo entre Eduardo Lausse y Humberto Loayza. Cerca de la medianoche, efectivos de la Policía Bonaerense, bajo las órdenes directas de su jefe, Desiderio Fernández Suárez, irrumpieron en la vivienda y detuvieron a 12 personas.
En la madrugada del 10 de junio, los detenidos fueron trasladados a un basural en José León Suárez. Allí, bajo la luz de los faros de una camioneta policial, fueron ametrallados. De los 12 detenidos, cinco fallecieron: Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Mario Brión, Carlos Lizaso y Vicente Rodríguez. Siete lograron escapar en medio de la oscuridad.
Un dato jurídico crucial que destaca Carlos Polimeni en su editorial para AM 530 es que los fusilamientos en el basural se ejecutaron antes de que se dictara la ley marcial. Este antecedente fue central en la investigación posterior de Rodolfo Walsh para demostrar que se trató de actos de terrorismo de Estado vinculados a políticas de exterminio.
El legado de Rodolfo Walsh y la resistencia
La masacre cobró relevancia pública gracias a la investigación periodística de Rodolfo Walsh, quien tras escuchar que «hay un fusilado que vive», inició la obra maestra Operación Masacre. Walsh logró localizar a Juan Carlos Livraga, sobreviviente del basural, quien a sus 95 años se espera que declare por teleconferencia en el nuevo juicio.
Por su parte, el general Juan José Valle se entregó el 12 de junio bajo la promesa de que se respetaría su vida y se detendrían los asesinatos. No obstante, fue fusilado esa misma noche en la Penitenciaría Nacional de la calle Las Heras. Antes de morir, Valle redactó una carta profética al dictador Aramburu, en la que denunciaba: «Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta… para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente».

