El mandatario venezolano y la primera dama permanecen en Brooklyn desde hace más de 160 días, en lo que sus abogados, familiares y sectores políticos denuncian como un secuestro y una grave violación del derecho internacional. Según esta posición, una operación militar llevada a cabo en Caracas implicó una incursión ilegal en territorio venezolano, provocó el asesinato de varias personas y culminó con el traslado forzoso del presidente y su esposa a Estados Unidos.
La justicia de los Estados Unidos dispuso la postergación de la próxima audiencia en el proceso que se sigue contra el presidente venezolano Nicolás Maduro Moros y su esposa, Cilia Flores. Según informó el portal de noticias teleSUR, el juez federal Alvin K. Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, aceptó el pedido de las partes para reprogramar la sesión, que inicialmente debía realizarse el 30 de junio, para el próximo 22 de julio.
La resolución judicial responde a una solicitud conjunta firmada por el fiscal federal Jay Clayton y avalada por la defensa técnica. El argumento central de la prórroga radica en la necesidad de garantizar «transporte seguro y medidas de seguridad» adecuadas para el traslado de los detenidos hasta la sede del tribunal, evitando así conflictos de programación y logística.
Motivos de la reprogramación y plazos legales
Además del cambio de fecha, el Gobierno de los Estados Unidos solicitó que el intervalo comprendido entre el 30 de junio y el 22 de julio sea excluido de los plazos que establece la Ley de Juicio Rápido. La Fiscalía argumentó que este tiempo adicional es necesario para continuar con la entrega de pruebas a la defensa, permitiendo que los abogados examinen el material y definan las mociones que presentarán antes de que se inicie el juicio formal.
Actualmente, Maduro y Flores se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde ya han cumplido más de 160 días de privación de la libertad.
Antecedentes del caso y situación procesal
Nicolás Maduro y Cilia Flores enfrentan cargos por presunto narcotráfico, lavado de dinero y corrupción ante la justicia estadounidense. De acuerdo con la información difundida por teleSUR, ambos han rechazado las acusaciones y se han declarado inocentes de todos los cargos.
El proceso judicial tiene su origen en una operación militar estadounidense realizada en Caracas a inicios de enero de 2024, tras la cual fueron trasladados a Nueva York. En comunicaciones recientes compartidas a través de redes sociales, el mandatario venezolano ha calificado su situación como un «secuestro» y ha enviado mensajes de «fe y dignidad» a la comunidad internacional.
En los últimos meses, el litigio ha estado marcado por diversas disputas procesales. Entre los puntos de mayor debate se encuentran la capacidad del Estado venezolano para cubrir los honorarios de la defensa, el acceso de los abogados a las pruebas recopiladas por la Fiscalía y los intentos de la defensa por lograr la desestimación del caso.

