En el marco de una ceremonia ecuménica celebrada en las cercanías del Congreso de la Nación, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, ofreció un análisis descarnado sobre la actualidad política y social de la Argentina. En diálogo con Fabián Waldman y Luis Pablo Giniger para la emisora AM 530 (Somos Radio), el referente de derechos humanos no ahorró calificativos para describir la gestión de Javier Milei, señalando que «hoy tenemos un gobierno que realmente son bandas que están saqueando el país».
La justicia y el lawfare en la mira
Para Pérez Esquivel, la degradación institucional tiene un correlato directo en el funcionamiento del Poder Judicial, al que observa condicionado por intereses partidarios. Al ser consultado sobre la situación de figuras políticas como Cristina Fernández de Kirchner, el dirigente estableció un paralelismo con procesos regionales de persecución judicial y subrayó la urgencia de una reforma estructural, afirmando que «hay jueces que sí son realmente jueces pero hay otros que están vendidos hoy» debido a que han sido captados por las dirigencias políticas.
Derechos humanos y el desmantelamiento del Estado
La perspectiva crítica de Pérez Esquivel se profundiza al abordar la política de derechos humanos del Ejecutivo, la cual vincula con un discurso negacionista y una estrategia de precarización social. El Nobel caracterizó a la actual administración como un «gobierno mafioso» que busca generar «más pobreza y más destrucción de las estructuras del Estado», alejándose de las necesidades reales de la población para favorecer intereses extranjeros.
El Congreso y los pedidos de juicio político
Uno de los puntos de mayor tensión en el análisis radica en la falta de respuesta del Poder Legislativo ante los reclamos de diversos sectores sociales. Pérez Esquivel reveló que se han articulado mecanismos institucionales para frenar el avance de las políticas oficiales, pero que estos se encuentran bloqueados: «Presentamos seis pedidos de juicio político en la Cámara de Diputados; lamentablemente la complicidad de diputados y senadores no permite que camine un solo juicio». Esta situación, según el entrevistado, evidencia un quiebre en el sistema de pesos y contrapesos democráticos.
Desconexión federal y convocatoria al 24 de marzo
Finalmente, el referente del Servicio Paz y Justicia (SERPAJ) cuestionó la agenda de prioridades del presidente, marcando una clara desconexión con las provincias del interior. Observó con preocupación que el mandatario «tiene más de 15 viajes a Estados Unidos y casi ninguno al interior del país», lo que interpreta como una renuncia a la tarea de gobernar para el conjunto de los argentinos. Ante este escenario, Pérez Esquivel cerró con un llamado a la movilización masiva para el próximo 24 de marzo, instando a la ciudadanía a manifestarse con «firmeza pero con dignidad» para señalar cinco décadas de resistencia popular.

