Plaza de Mayo Info
Destacada Internacional

Soberanía y tierras raras en Brasil: el nuevo plan de Lula da Silva

Lula define las tierras raras como seguridad nacional y busca industrializar el 23% de las reservas globales del país.

El control de los minerales críticos como eje de la soberanía brasileña

En una reciente intervención en el programa televisivo Sem Censura, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, marcó un cambio de rumbo en la política extractiva del gigante sudamericano al declarar que los “minerales críticos y las tierras raras son temas relacionados con la seguridad nacional”. Esta postura busca blindar recursos que hoy son vitales para la transición tecnológica global, en un contexto donde Brasil ostenta el 23% de las reservas mundiales, posicionándose como la segunda potencia en la materia, solo superada por China.

Un cambio de paradigma frente al modelo extractivo tradicional

La propuesta del Ejecutivo brasileño pretende romper con la inercia histórica de la exportación de productos primarios. Lula fue tajante al señalar que el país “no volverá a utilizar el modelo que históricamente ha empleado con el hierro”, el cual se caracteriza por la venta de materia prima sin valor agregado. El objetivo declarado es forzar un proceso de transferencia tecnológica, advirtiendo a los inversores internacionales que “queremos que el proceso de transformación sea hecho en Brasil”.

Institucionalización y control estatal de los recursos críticos

Para operativizar esta visión, el gobierno anunció la creación de una estructura de gobernanza centralizada. El mandatario informó que “se establecería un consejo nacional bajo la autoridad directa de la Presidencia” con el fin de jerarquizar el tratamiento de las tierras raras como una política de Estado a largo plazo. Este movimiento busca evitar que la gestión de estos minerales quede dispersa en dependencias técnicas menores, otorgándole un peso político que facilite la negociación con socios extranjeros interesados en “investigar, prospectar y realizar la industrialización” en suelo brasileño.

El impacto social y la redistribución de la renta mineral

Más allá de la geopolítica, el plan contempla una dimensión social inspirada en experiencias previas de la industria de hidrocarburos. El Ejecutivo defendió la creación de un fondo soberano, similar al del Pré-sal, para asegurar que los “beneficios obtenidos de la explotación minera lleguen directamente a los ciudadanos brasileños”. Según la visión oficial, estos activos no deben ser solo una cifra macroeconómica, sino que “tienen que transformarse en un motor para el crecimiento económico”, especialmente en las zonas más postergadas del país.

Noticias relacionadas

Wasiejko cruzó el acuerdo con EE.UU.: “Patrullar el Mar Argentino es una traición”

Editora

Mempo Giardinelli: «La primera gran trampa de los cipayos fue llamarle ‘Hidrovía’ al Río Paraná»

Editora General

Mundial 2026: Carlo Ancelotti confirmó la lista de la selección de Brasil e incluyó a Neymar

editor iam
Cargando .....