Militancia y biografía: El quiebre con la herencia radical
En una reciente entrevista concedida al programa ¿Y ahora quién podrá ayudarnos? conducido por Ernesto Tenembaum en Radio Con Vos, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, reconstruyó su identidad política marcada por un origen familiar ligado al radicalismo. La jefa comunal recordó que nació en 1983 y que «provengo de una familia con una mamá radical alfonsinista con un abuelo radical yrigoyenista». Esta base familiar, sin embargo, no impidió su temprano volcarse hacia el kirchnerismo, espacio que, según sus palabras, le permitió recuperar la confianza en la acción colectiva para transformar su entorno barrial.
La trayectoria de Mendoza en el Conurbano, un territorio históricamente complejo para la representación femenina en cargos ejecutivos, fue presentada por la entrevistada como una síntesis de su vida como madre y militante. Al referirse a su rol como una de las referentes territoriales de La Cámpora, destacó que su motor es la búsqueda de un progreso social que hoy ve amenazado, afirmando que «sigo creyendo que es posible recuperar la normalidad en la vida de la gente que tiene que ver con que las familias puedan tener progreso».
La salud y el entrenamiento: Disciplina frente al colapso
Uno de los ejes más introspectivos de la charla fue el impacto de su salud en su modo de gestionar el poder. Mendoza reveló que en 2021 debió ser intervenida por un tumor localizado entre el cuello y la cabeza, un evento que coincidió con las tensiones de la post-pandemia y su primer mandato. Sobre ese período crítico, la intendenta señaló: «me había separado en ese momento o sea como que me explotó la vida y también exploté en salud». Este diagnóstico la llevó a reevaluar su relación con el estrés y el cuidado físico, integrando el entrenamiento como una herramienta de gestión diaria.
Desde una perspectiva que vincula lo personal con lo público, la mandataria quilmeña defendió su rigurosa rutina de ejercicios no como una cuestión de estética, sino de resiliencia ante la demanda institucional. En este sentido, vinculó su propia conducta con la imagen de Cristina Fernández de Kirchner, sosteniendo que «el ejercicio y la musculatura es clave porque yo no podía dormir… entreno con disciplina tengo conducta de autocuidado». Para Mendoza, mantener la integridad física y mental es, en última instancia, una forma de «responsabilidad política».
Contexto político: La crítica al modelo de Milei
¡Gracias por recibirme a todo el equipo de “Y ahora quién podrá ayudarnos”!
Quiero destacar estos espacios de diálogo, desde la empatía. Necesitamos conocernos entre nosotros y saber que no todos los políticos somos iguales; hay quienes le dedicamos nuestra vida a trabajar por… pic.twitter.com/R4Dw71Yh0t
— Mayra Mendoza ☀️ (@mayrasmendoza) April 22, 2026
En el tramo final del diálogo, la intendenta utilizó su plataforma para contrastar la situación actual bajo la presidencia de Javier Milei con los gobiernos kirchneristas, a los que define como el parámetro de un país previsible. Mendoza fue tajante al caracterizar la gestión nacional como una etapa de incertidumbre para la clase trabajadora, manifestando que «hoy se sobrevive en la Argentina y bueno y no nos tenemos que acostumbrar a esto». Su discurso buscó interpelar el enojo social, intentando diferenciar su gestión de la percepción negativa generalizada sobre la clase política.
La jefa comunal cerró su intervención reafirmando su lealtad al proyecto liderado por la ex presidenta, a quien considera la arquitecta del último periodo de estabilidad económica y planificación familiar en el país. Con un tono que buscó apelar a la memoria del electorado, Mendoza concluyó que «ese país normal lo hemos vivido en la Argentina con Cristina el último buen gobierno en este país fue el de Cristina Fernández de Kirchner».

