En una extensa entrevista concedida al programa Sin Diarios por la emisora AM 530 (Somos Radio), el abogado José Manuel Ubeira analizó la actual coyuntura judicial argentina, haciendo especial hincapié en el reinicio de las declaraciones en la denominada Causa Cuadernos. El letrado, con una mirada crítica sobre el funcionamiento de Comodoro Py, sostuvo que el proceso contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner «tiene un vicio de origen desde estar fundada en prueba que no es documental hasta un forum shopping«.
La estrategia continental y el desplazamiento de las burguesías
Para Ubeira, la judicialización de la política no es un fenómeno local aislado, sino que se inscribe en una lógica regional que busca neutralizar proyectos de base popular. Según su análisis, «se construyó toda una realidad jurídico política para este señalizar y para atenazar y para congelar cualquier tipo de gobierno que tenga una salida popular o una mirada popular«, citando como antecedente directo el caso Odebrecht en Brasil.
Esta dinámica, explica, tendría como trasfondo el desplazamiento de sectores económicos locales en favor de capitales financieros trasnacionales. El abogado señaló una distinción jerárquica dentro del empresariado involucrado en las causas judiciales, sugiriendo que el sistema ha sido selectivo en sus persecuciones. Ubeira afirma que en el expediente se observa a una «burguesía local que vendría a ser una burguesía de segundo orden porque los de primer orden como Rocker (Techint) y compañía estuvieron en cuadernos pero no permanecieron». En este sentido, denunció la existencia de una «cohabitación» entre sectores de la justicia federal y servicios de inteligencia ilegales para sostener estas estructuras procesales.
La reforma necesaria: De la Corte de Néstor Kirchner al modelo mexicano
Al ser consultado sobre las posibles soluciones a la parálisis institucional del Poder Judicial, Ubeira reivindicó la renovación de la Corte Suprema realizada en 2003, aunque advirtió que la composición actual de tres o cinco miembros resulta insuficiente para las necesidades del país. El letrado fue contundente al expresar que «la corte tiene que ser ampliada como mínimo a nueve miembros» y que debe poseer un carácter marcadamente federal para garantizar la estabilidad institucional.
En su búsqueda de referencias internacionales, destacó el proceso de transformación que atraviesa México bajo los mandatos de López Obrador y Claudia Sheinbaum. El analista subrayó que «el logro, la base más importante es haber jugado el tema de la democratización del sistema judicial para acabar con las corruptelas que no garantizaban la transparencia«. Para Ubeira, sin la implementación de mecanismos como el juicio por jurados o la participación directa del pueblo en las decisiones judiciales, el sistema seguirá siendo vulnerable a interferencias externas.
La crisis de representación y el factor Milei
Finalmente, el análisis de Ubeira trascendió lo jurídico para abordar la crisis de los partidos políticos y el avance de propuestas disruptivas en el tejido social argentino. El abogado vinculó la fragilidad del sistema judicial con la ausencia de un proyecto de país cohesionado y criticó la falta de propuestas seductoras por parte de la oposición actual. Respecto al ascenso de Javier Milei, analizó que «la gente que votó al idiota este de Milei es porque votó la anarquía, el nihilismo, votó la nada porque no tienen nada«.
Bajo esta perspectiva, el desafío para las fuerzas políticas tradicionales reside en recuperar la capacidad de generar un deseo colectivo y un horizonte de movilidad social ascendente. Ubeira concluyó que es imperativo generar un nuevo esquema institucional que funcione como respaldo, ya que «mientras no haya un sistema de juicio por jurados y no haya una participación directa del pueblo… siempre va a estar sujeto a esta cuestión mítica y al sujeto de las interferencias institucionales«.

