Justicia y sincronía política
La coyuntura política argentina vuelve a centrar su atención en los tribunales de Comodoro Py. En diálogo con el programa conducido por la periodista Cynthia García en Somos Radio AM 530, Eduardo Valdés se refirió a la inminente indagatoria presencial de la ex vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, señalando que «es una locura que Cristina esté presa con los canallas y los sinvergüenza que andan sueltos», en referencia a la presión por su detención en un contexto de irregularidades procesales.
Valdés vinculó directamente los avances judiciales con la retórica del Poder Ejecutivo Nacional. Según el diputado, el cronograma judicial parece responder a las demandas de la Casa Rosada, observando que «lo pidió Milei hace 8 días… y a los dos días sale que el martes pasado nos enteramos… que ese tribunal la convocaba a indagatoria». Esta sincronía, para el legislador, evidencia una falta de autonomía de los magistrados frente al poder político de turno.
El equipo de «Liverpool» y la falta de imparcialidad
El análisis de Valdés se detuvo en la composición de los tribunales y los vínculos personales de los jueces y fiscales con el macrismo. Recordó el episodio del equipo de fútbol «Liverpool», que disputaba partidos en la quinta del expresidente Mauricio Macri, señalando que «el fiscal que la acusa y el juez que presidía el tribunal… eran integrantes del equipo Liverpool». Esta cercanía, a su criterio, anula cualquier pretensión de objetividad en las causas que involucran a la exmandataria.
La crítica se extendió a la reapertura de causas ya juzgadas, como el caso Vialidad, donde el diputado denunció que se rompieron los principios de «cosa juzgada» por pedido de la anterior administración nacional. Valdés sostuvo que en este entramado «la causa vialidad de Cristina fue abierta en agosto del 2008», apenas siete meses después de haber asumido su primer mandato, lo que demostraría una estrategia de asedio de largo aliento.
Doctrina del «enemigo» y representación social
Desde una perspectiva jurídica crítica, el diputado nacional calificó el tratamiento procesal contra Kirchner como una aplicación del derecho penal de excepción. Afirmó con contundencia que «a Cristina Fernández de Kirchner la juzgan con la doctrina del derecho penal del enemigo», un marco donde se suspenden las garantías constitucionales y la imparcialidad de los jueces es inexistente. Esta categoría jurídica describe situaciones donde el procesado no es tratado como un ciudadano con derechos, sino como un peligro a neutralizar.
Finalmente, Valdés analizó el rol de la dirigencia frente a lo que denomina lawfare y la situación social bajo la gestión de Milei. Ante la fragmentación del arco político, el legislador citó una reflexión de la propia Cristina Kirchner sobre la crisis de representatividad: «no hay que volver a enamorar sino hay que volver a representar». Según Valdés, la reacción social frente a temas como la Ley de Glaciares o los derechos de personas con discapacidad demuestra que existen límites que la sociedad civil empieza a trazar frente al avance del actual modelo económico y judicial.

