Más de 40 personas sufrieron mordeduras de palometas en la costa de Victoria, Entre Ríos. Un hombre perdió parte de un dedo, mientras las autoridades instan a respetar zonas de baño y extremar precauciones.
Más de 40 personas resultaron heridas tras ataques de palometas (Parona signata) en la costa de la ciudad de Victoria, Entre Ríos, durante los primeros días de febrero, según informó el medio local El Once.
El socorrista Alejandro Martin relató que asistió a 46 bañistas con lesiones, “todas graves”, y llegó a gastar tres botiquines durante la atención. Entre los casos más severos, un hombre perdió la parte superior de un dedo tras el ataque de uno de estos peces carnívoros.
Atención y derivaciones hospitalarias
La mayoría de los afectados fue atendida en la propia playa, aunque varios fueron derivados al hospital Fermín Salaberry por precaución. Desde el centro de salud informaron que el pasado domingo asistieron a siete personas —niños y adultos— que habían ingresado al río Paraná en sectores donde el baño está prohibido.
Las autoridades sanitarias pidieron respetar la cartelería, evitar bañarse en horarios de mayor actividad de los peces, no entrar al agua con heridas abiertas y supervisar permanentemente a los menores.
Contexto y causas de los ataques
Según Martin, el año pasado se registraron más de 320 ataques de palometas en la región, y denunció prácticas irresponsables, como arrojar bolsas con huesos de vaca al agua para atraer a los peces.
Especialistas del Acuario del Río Paraná explicaron que las altas temperaturas y el bajo nivel del río incrementan la agresividad de las palometas. Los peces se vuelven más activos cuando el agua se calienta y escasea el alimento, lo que aumenta el riesgo de incidentes.
Los especialistas enfatizaron la necesidad de actuar con responsabilidad para evitar nuevos ataques durante la temporada de verano.

