Tras 72 años de espera, la Selección Suiza vuelve a clasificarse por primera vez para los cuartos de final de una Copa Mundial de la FIFA 2026™ . La victoria decisiva sobre Colombia en la tanda de penales no se logró con un espectáculo ofensivo, sino más bien gracias a un trabajo en equipo sereno y cohesionado, cuyos cimientos se habían ido forjando a lo largo de muchos años.
«Ha sido un largo camino que nos llena de orgullo; llevamos mucho tiempo esperando escribir una historia así», explicó Granit Xhaka, visiblemente aliviado, ante los micrófonos de la SRF tras el partido. «Llevamos participando en fases finales desde 2014 y por fin lo hemos conseguido. Eso es exactamente lo que nos propusimos desde el principio».
El jugador suizo con más partidos internacionales a sus espaldas ya había participado tres veces con la selección nacional en una justa mundialista antes de la fase final en Norteamérica. En esas tres ocasiones superó la fase de grupos, pero en todas ellas su trayectoria terminó en octavos de final. A las veteranas estrellas en torno a Xhaka, Manuel Akanji, Breel Embolo y Ricardo Rodríguez se fueron sumando con el tiempo jóvenes jugadores con ganas de triunfar, como Johan Manzambi, Dan Ndoye y Ardon Jashari, y juntos lograron por fin romper la maldición de los cuartos de final.
«Creo que la generación que tenemos ahora es una muy especial», elogió el capitán suizo a su equipo. «Llevamos mucho tiempo esperando una generación así. A los jugadores veteranos nos impulsan los jóvenes y, al mismo tiempo, tenemos que ser un ejemplo para ellos día tras día, partido tras partido. Por supuesto, intentamos transmitirles nuestra experiencia, pero sobre todo la mentalidad de que, a este nivel, en este fútbol de élite, todo es posible a pesar de que somos una nación pequeña».
«Que una nación tan pequeña pueda estar a la altura en un escenario tan importante es un privilegio increíble», declaró un radiante Gregor Kobel a la SRF, tras haber contribuido de forma decisiva al éxito de los suizos con su actuación, que le valió el título de Mejor Jugador del Partido Michelob Ultra Superior , y con la parada de un penalti. «Todos y cada uno de los que hoy han estado sobre el terreno de juego, pero también todos los que estaban en la banda y en el cuerpo técnico, han hecho un trabajo enorme, y no solo durante este Mundial».
El equipo de Yakin no desplegó precisamente un fútbol mágico contra los colombianos, pero jugó prácticamente sin cometer errores, sobre todo en defensa, salvo un despiste de Xhaka. En cambio, gracias a un esfuerzo colectivo durante los 120 minutos, mantuvieron la portería a cero y demostraron tener más sangre fría en la tanda de penales. «Estoy seguro de que todos tenemos sentido que somos una unidad y que nos apoyamos mutuamente», subrayó Kobel. «Estamos unidos, tenemos unos chicos estupendos, somos un equipo fuerte y creo que todo el mundo lo nota».
Rubén Vargas aún no acababa de similar lo que significaba esta clasificación histórica para los cuartos de final, según declaró a la FIFA tras el partido. «Creo que solo después del torneo nos daremos cuenta realmente de lo que acabamos de lograr», afirmó el jugador de 27 años, quien, acto seguido, recordó: «Aún no hemos terminado. Sabemos que todo es posible».
Una opinión que también comparte su capitán, antes de enfrentarse a Lionel Messi y la Argentina campeona del mundo. «Creo que ya ha habido muchas sorpresas en este torneo y ahora hemos alcanzado nuestro primer objetivo», explicó Xhaka: «Ahora nos espera un rival muy difícil, con uno de los mejores jugadores del planeta, que ha pasado a la historia».
«Pero cuando llegas a cuartos de final, las ganas son aún mayores que antes».
Fuente: FIFA

