El Partido Justicialista Nacional (PJ)
ha manifestado su rotunda oposición al proyecto de ley del gobierno de Javier Milei que busca derogar la normativa vigente sobre la propiedad de la tierra. A través de un comunicado titulado «La Tierra Argentina para los Argentinos», la principal fuerza de oposición sostiene que «el arraigo de un pueblo se define en relación con su territorio», vinculando directamente la geografía con la identidad y el carácter de la nación. Esta postura surge como respuesta al intento del Ejecutivo de desregular un mercado que, desde 2011, cuenta con límites específicos para la adquisición por parte de capitales foráneos.
LA TIERRA ARGENTINA PARA LOS ARGENTINOS.
Comunicado del Partido Justicialista Nacional frente al avance del proyecto de ley impulsado por el Gobierno para permitir la extranjerización de nuestro territorio. pic.twitter.com/lpn962UYug
— Partido Justicialista (@p_justicialista) July 14, 2026
El conflicto entre el valor estratégico y el mercado global
Desde la perspectiva del Justicialismo, la tierra no debe ser considerada únicamente como un activo financiero, sino como un «bien natural estratégico, escaso y no renovable» cuyo manejo debe estar sujeto a la función social de la propiedad. El sector opositor critica la visión del presidente Milei, argumentando que su gestión «avanza hacia la entrega de este símbolo de la argentinidad en el altar del mercado global». Para el PJ, la derogación de la Ley 26.737 no responde a una necesidad de desarrollo, sino a un cambio de titularidad que favorecería a fondos soberanos y corporaciones transnacionales.
Contexto legal y comparativa internacional
La controversia se centra en la Ley de Tierras sancionada en 2011, la cual estableció topes a la extranjerización para proteger los recursos estratégicos. El PJ fundamenta su defensa en una «tradición humanista y cristiana» que incluye hitos como la Constitución de 1949 y el Decreto Ley 15.385 de 1944. Además, el comunicado señala que la regulación no es una excepción argentina, ya que países como «Brasil, Estados Unidos, Australia, los países europeos, Israel y China» poseen normativas federales o estatales que limitan la venta de tierras a ciudadanos extranjeros.
Implicancias en la seguridad y las fronteras
Un punto crítico del análisis es la vulnerabilidad de las zonas fronterizas si se eliminan las protecciones actuales. El PJ denuncia que el Poder Ejecutivo busca «fragmentar la soberanía territorial nacional», poniendo en riesgo áreas de máxima sensibilidad para la integridad del país. Según la fuerza política, el argumento oficial de promover inversiones es «lisa y llanamente, el cambio de titularidad de nuestras tierras», una medida que, tras ser frenada previamente en el DNU 70/2023 por la Justicia, vuelve al debate parlamentario bajo la etiqueta de «inviolabilidad de la propiedad privada». Esta maniobra, advierten, podría convertir a los ciudadanos argentinos en «inquilinos de su propio país».

