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Murió la escritora española Almudena Grandes

Autora de títulos como «Las edades de Lulú» y «Malena es un nombre de tango», falleció este sábado a los 61 años como consecuencia de un cáncer, una enfermedad que había dado a conocer hace apenas unas semanas.


La escritora española Almudena Grandes, autora de títulos como «Las edades de Lulú», «Malena es un nombre de tango» o «Atlas de geografía humana», falleció este sábado a los 61 años como consecuencia de cáncer, una enfermedad que había dado a conocer hace poco más de un mes es una de sus columnas semanales en el periódico El País.

Nacida en Madrid el 7 de mayo de 1960, la autora se dio a conocer en 1989 con «Las edades de Lulú», la sugerente novela erótica que obtuvo el XI Premio La Sonrisa Vertical. Fue el principio de una prolífica carrera literaria que incluye títulos como las novelas «Te llamaré Viernes», «Malena es un nombre de tango», «Atlas de geografía humana», «Los aires difíciles», «Castillos de cartón», «El corazón helado» y «Los besos en el pan», junto con los volúmenes de cuentos «Modelos de mujer» y «Estaciones de paso», que la han convertido en uno de los nombres de mayor proyección internacional de la literatura española.

Varias de sus obras han sido llevadas al cine, y han merecido, entre otros, el Premio de la Fundación Lara, el Premio de los Libreros de Madrid y el de los de Sevilla, el Rapallo Carige y el Prix Méditerranée.

En 2010 publicó «Inés y la alegría» (Premio de la Crítica de Madrid, el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz), primer título de la serie «Episodios de una Guerra Interminable», a la que siguieron «El lector de Julio Verne» (2012), «Las tres bodas de Manolita» (2014), «Los pacientes del doctor García» (2017; Premio Nacional de Narrativa) y «La madre de Frankenstein» (2020).

Hace poco más de un mes, Grandes había anunciado en una de sus columnas en El País que padecía cáncer, una enfermedad que le habían diagnosticado hace poco más de un año. «He tenido que escribir algunos artículos muy complicados a lo largo de mi vida. Ninguno como este», comenzaba diciendo en su columna, titulada «Tirar una valla». Y proseguía: «Todo empezó hace poco más de un año. Revisión rutinaria, tumor maligno, buen pronóstico y a pelear».

Por ese entonces, la escritora relataba que en el momento del diagnóstico de la enfermedad no quiso contarlo porque «necesitaba estar tranquila, confabularme con mi cuerpo y conmigo misma».

Grandes deja una poderosa obra donde reflexiona sobre buena parte de la historia social y política de España del siglo XX y XXI que arranca con un filtrado de algunas de sus experiencias en la movida madrileña de los 80 con «Las edades de Lulú», una historia con la que ganó el XI Premio La Sonrisa Vertical y que vinculó desde entonces toda su obra a la editorial Tusquets, impulsora del galardón. Una escritura fuerte, cargada de erotismo, de desenfreno, de personajes zarandeados por el deseo. Fue su primer éxito. La novela se tradujo a 20 idiomas.

La obra fue adaptada al cine por el realizador español Bigas Luna. «Las edades… me regaló la posibilidad de vivir la vida que yo quería. Jamás podré saldar esa deuda», comentaba años después.

En su segunda novela, «Te llamaré Viernes» (1991), trazó el itinerario de lo que sería su obra narrativa a partir de una historia de amor en un Madrid desangelado. Gerardo Herrero la adaptó al cine en 1996. Pero es recién con la tercera de sus novelas, «Malena no es un nombre de tango» (1994) cuando asienta ya su territorio en la escritura.

Luego vinieron «Atlas de geografía humana» (1998), «Los aires difíciles» (2002) y «Castillos de cartón» (2004). La España del siglo XX y del XXI es el lugar donde concreta ya en adelante el volumen de su obra literaria, de un realismo propio donde la introspección psicológica impulsa a los personajes y sus tramas.

Más tarde llegaría «Los aires difíciles», el principio del último de sus proyectos literarios, la serie de novelas titulada «Episodios de una guerra interminable»: seis novelas independientes que narran momentos significativos de la resistencia antifranquista en un periodo comprendido entre 1939 y 1964. Hasta ahora ha publicado cinco: «Inés y la alegría» (2010), «El lector de Julio Verne» (2012), «Las tres bodas de Manolita» (2014), «Los pacientes del doctor García» (2017) y «La madre de Frankenstein» (2020). Póstuma saldrá la última de la saga, «Mariano en el Bidasoa», que ha dejado terminada y que fija el argumento en 1964, cuando se cumplen los 25 años de Paz.

El adiós de escritores, dirigentes e intelectuales

Desde sus cuentas en las redes sociales, numerosos escritores, dirigentes e intelectuales de España y Latinoamérica lamentaron la muerte de la escritora Almudena Grandes, recordaron su obra y enviaron sus condolencias a sus familiares y amigos.

«Perdemos a una de las escritoras referentes de nuestro tiempo. Comprometida y valiente, que ha narrado nuestra historia reciente desde una mirada progresista. Tu recuerdo, tu obra, siempre estará con nosotros, Almudena Grandes. Un abrazo a su familia y seres queridos», aseguró, desde su cuenta de Twitter, el presidente del Gobierno de España y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

«Almudena Grandes, gracias por regalarnos tu literatura durante décadas, gracias por hablar, siempre, desde la mirada de las mujeres, desde la memoria histórica y desde la belleza de las palabras. Siempre con nosotras», la despidió, en clave feminista, la ministra de Igualdad de España, Irene Montero.

Por su parte, el diputado de Más País Íñigo Errejón definió a la escritora como una «narradora de nuestras derrotas y de la dignidad». «Del orgullo de ser de los nuestros. Que la tierra te sea leve, compañera», deseó desde Twitter.

La escritora Rosa Montero dijo estar «consternada» por la muerte de su colega. «Lo siento muchísimo. Todo mi cariño para Luis y sus hijos», sostuvo.

«La vida es una auténtica mierda cuando te atraviesa el corazón así. Sabia, generosa, inteligente: nunca pude mirar a Almudena Grandes sin la breve distancia que da la admiración. Ella, en cambio, en cada encuentro daba las dos manos. Mis amigos se quedan huérfanos. Será difícil», la despidió la joven escritora Elvira Sastre Sanz.

El escritor argentino Sergio Olguin dijo sentir «tristeza infinita y mucha bronca». «Fue una persona maravillosa, divertida y solidaria. Una escritora excepcional que nos deja novelas bellísimas. Era imposible no quererla», la despidió.

La autora Claudia Piñeiro dejó en Twitter un mensaje sobre el desconcierto que le generó la noticia: «No puedo creer que murió Almudena Grandes. Simplemente eso, no Lo puedo creer».

El cantautor español Ismael Serrano la definió como «todo un referente»: «Una de las figuras más importantes de la literatura de nuestro tiempo. Abrazos a su familia. Descanse en paz».

El Grupo Planeta y el sello Tusquets, que editaron gran parte de su obra, también lamentan el fallecimiento de la autora, a quien celebraron como «una de las escritoras más reconocidas de las últimas décadas». «Querida Almudena, las historias que nos regalaste durarán por siempre», advirtieron en un pequeño comunicado.

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