El costo político de la condena: Saintout advierte sobre el disciplinamiento social y la falta de «ir a fondo»
En el marco del primer aniversario de la condena judicial a Cristina Fernández de Kirchner, Florencia Saintout, presidenta del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, analizó en una entrevista radial con Fernando Borroni para Radio 10 el impacto de este proceso en la realidad socioeconómica del país. Saintout evitó calificar el fallo como un evento estrictamente jurídico y lo posicionó como un eje ordenador de la crisis actual, afirmando que «la persecución política a Cristina no fue una solución para los argentinos», sino que constituye una parte central del agravamiento de los problemas estructurales que atraviesa la nación.
La conexión entre la justicia y la economía cotidiana
La funcionaria trazó un vínculo directo entre la situación judicial de la expresidenta y el deterioro de las condiciones de vida, sugiriendo que la ausencia de su liderazgo activo facilita políticas de ajuste. Según su visión, existe una relación causal entre el hostigamiento a la dirigencia popular y el aumento de tarifas o el endeudamiento, subrayando que «tenemos que poder hacer la conexión entre la prisión de Cristina y las políticas más impiadosas para el pueblo». Saintout argumentó que el objetivo de estas acciones judiciales no reside en castigar errores de gestión, sino en neutralizar los logros de los gobiernos kirchneristas, sentenciando que «a Cristina no la persiguen por los errores, la persiguen por los aciertos».
Autocrítica y estrategia de poder
Un punto crítico del análisis de Saintout fue la revisión del último gobierno del Frente de Todos. La entrevistada reconoció que existe un consenso dentro del campo nacional y popular respecto a las limitaciones que mostraron durante su tiempo en el Ejecutivo, señalando que «hemos acordado yo creo que en casi todas las fuerzas… que no fuimos a fondo cuando tendríamos que haber ido». Esta falta de determinación, según la funcionaria, es lo que permite hoy que sectores del peronismo acompañen medidas que perjudican a sus bases, criticando a quienes por temor o especulación terminan «levantando la mano para votar en contra del pueblo porque se dan por vencidos».
El «disciplinamiento» como herramienta de control
Para Saintout, la condena cumple una función pedagógica negativa que busca amedrentar a toda la estructura política, desde los altos cargos hasta la militancia barrial. En sus declaraciones, destacó que el poder judicial actúa como un brazo ejecutor de intereses económicos para garantizar que no surjan nuevos liderazgos disruptivos, alertando que «vuelven los esfuerzos por disciplinarlo [al pueblo] que nunca más vuelva a ocurrir esto que sucedió en la Argentina». Finalmente, planteó una disyuntiva estratégica para su espacio: la idea de que la lucha por la situación judicial de la expresidenta es el motor necesario para recuperar la capacidad de gestión, ya que «si no luchamos por la libertad de Cristina nunca vamos a tener un gobierno que se pueda enfrentar a los poderes más siniestros».

