En una entrevista brindada al programa Diálogo Internacional por AM 530, el exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona, realizó un crudo análisis sobre el rumbo de la diplomacia argentina bajo la gestión de La Libertad Avanza. Para el especialista, el gobierno nacional ha entrado en una fase de desesperación política que busca compensar la caída de su imagen interna con gestos de sumisión hacia potencias extranjeras, llegando a afirmar que «Miley y el mileísmo están en modo Galtieri» en relación a la utilización del tema Malvinas como distractivo.
La ilusión de un apoyo estadounidense
Carmona desestimó las versiones sobre un supuesto giro de Washington a favor de la soberanía argentina, calificándolas como operaciones de prensa vinculadas al entorno de Donald Trump. Según el analista, el actual gobierno se aferra a la «idea absolutamente alocada, absolutamente infundada» de que Estados Unidos podría mediar para la devolución de las islas, ignorando la alianza histórica e inquebrantable entre Washington y Londres.
Este alineamiento no es gratuito y, según Carmona, busca «justificar lo injustificable que es un alineamiento automático incondicional con Estados Unidos», una estrategia que solo arroja desventajas para los intereses nacionales en términos de autonomía y recursos.
El riesgo estratégico en Tierra del Fuego
Uno de los puntos más críticos señalados es la intención oficial de facilitar la instalación de una base naval integrada con participación estadounidense en Ushuaia. Carmona advirtió que Milei está promoviendo lo que en relaciones internacionales se denomina «imperialismo por invitación o intervención por invitación», al ceder facultades logísticas y permitir ejercicios militares que eluden el control del Congreso Nacional.
La preocupación mayor radica en que esta presencia extranjera en el continente podría consolidar una pinza militar junto a la base británica en las islas. Para el exfuncionario, una base de EE.UU. en Tierra del Fuego junto a la ocupación británica en Malvinas sería «realmente fatal para los intereses nacionales», rompiendo el estatus de la región como zona de paz y cooperación.
El vacío regional y la ventaja británica
La política exterior de Milei no solo genera riesgos territoriales directos, sino que ha provocado un peligroso distanciamiento de los aliados históricos en Sudamérica. Carmona explicó que los países vecinos, como Brasil, Uruguay y Chile, comienzan a percibir que Argentina deja «las manos libres» en su relación con el Reino Unido ante la falta de una agenda soberana sólida. El experto subrayó que la diplomacia británica «saben aprovechar muy bien, tiene una diplomacia muy activa», y utiliza los huecos generados por el desinterés de Milei para avanzar en acuerdos estratégicos con el resto del Cono Sur.
Esta ruptura de la confianza regional se agrava con el desfinanciamiento de la ciencia y la logística en el sector antártico, áreas fundamentales para sostener el reclamo de soberanía a largo plazo. Carmona concluyó que el gobierno actual confunde gestos de «patrioterismo muy propio del que vimos durante la dictadura cívico militar» con una verdadera política de Estado, poniendo en riesgo el futuro de la presencia argentina en el continente blanco.

