Opinión

Meta picana nomás o para que te quedes seco con pistolas que hasta en Mercado Libre se pueden comprar

Pero la entidad Mauricio Macri, Patricia Bullrich & Asociados logró que su gobierno le habilitara un negocio de aproximadamente un millón de dólares, que, como se murmura en los propios pasillos de la mencionada corporación, ahí van prendidos desde el marido de la ministra hasta proveedores de armas amigos de la las Embajadas de Estados Unidos e Israel. Quizás no sean las mismas, tal vez un poco cachuzas pero pase y vea que en Mercado Libre se pueden comprar más baratas: listado.mercadolibre.com.ar/pistola-taser, pues las hay desde 2 mil a algo más de 5 mil pesos cada una. Y vean lo que publicaba el sitio de El Cronista el martes 7 de este mes: que cada pistola de esas puesta en funcionamiento puede costarle a los argentinos unos 1.500 dólares. Pero además, y es lo peor de todo, sirven para partirte en dos.


Por Vicky Castiglia / En enero de este año el gobierno anunció la polémica compra de 300 pistolas Taser y esta semana finalmente publicó en el Boletín Oficial la habilitación para que sean utilizadas por las fuerzas de seguridad federales. “Armas electrónicas no letales” es el eufemismo utilizado desde el ministerio que conduce Patricia Bullrich bajo el justificativo de “abordar situaciones operativas en las que deba hacerse uso de la fuerza evitando emplear armas de fuego”.

Según un comunicado oficial, su utilización deberá regirse por un protocolo de actuación que “indica que los efectivos federales solo podrán usar las armas electrónicas no letales cuando sea estrictamente necesario en el cumplimiento de sus deberes y en la medida en que lo requiera el desempeño de sus tareas. De esta manera, las mismas se utilizarán cuando resulten ineficaces otros medios no violentos en los casos que se requiera inmovilizar, detener o impedir la fuga de una persona que manifieste un peligro inminente de lesionar a terceros o a sí misma; cuando deba ejercerse la legítima defensa propia o de terceros y cuando deba impedirse la comisión de un delito de acción pública”. El escrito puede sonar ambiguo puesto que ¿cuándo es estrictamente necesario?, ¿cómo se manifiesta un peligro inminente? A primera vista, pareciera que hay un amplio margen de acción para los agentes que podrán utilizarlas.

Hay otro párrafo que también plantea dudas y es el que sostiene: “Ante el necesario empleo de dichas armas, deberán identificarse como funcionarios policiales a viva voz, salvo que la identificación pueda suponer un riesgo para terceros o cuando resultase inadecuado hacerlo dadas las circunstancias del caso”.

Ya el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) había advertido a principios de este año que si bien las Taser son presentadas como un “arma menos letal”, “la experiencia internacional demuestra que justamente esa categorización conduce a usos indiscriminados porque los funcionarios suponen que pueden utilizarlas con menos restricciones que a las armas letales”. “Las Taser sólo reducen la letalidad policial si se las usa en los mismos casos en los que se utilizaría un arma letal, no si su supuesta “no letalidad” habilita que se amplíen las situaciones en las que los policías podrían disparar. Por ejemplo, un estudio realizado por Amnesty International en los EE.UU mostró que de 334 personas muertas por el uso de las Taser entre 2000 y 2007, sólo 33 portaban armas y sólo 4 armas de fuego. Es decir, más del 90% de las víctimas fatales estaban desarmadas. La American Civil Liberties Union (ACLU) también advirtió sobre los riesgos derivados de que las Taser ya no son utilizadas por las policías estadounidenses como un reemplazo del arma letal en situaciones de último recurso, sino como un instrumento de control. Este modo de usar las armas “menos letales” ha llevado a la multiplicación de muertes. Investigaciones realizadas en los EE. UU. registraron no menos de mil casos de muertos entre 2000 y 2017 por el uso inadecuado de las pistolas”, explicó en el documento el Organismo.

Asimismo, un informe del Comité Contra la Tortura de la ONU advirtió también en 2014 que las Taser son herramientas “mortales”. En ese documento el Comité solicitó a Estados Unidos que “revise las normas que regulan el uso de estos dispositivos para que sean utilizados únicamente en situaciones extremas, cuando hay un serio riesgo, y estableciendo un límite claro para que no se use contra mujeres embarazadas o niños”. A su vez, exigió que se respete el criterio de proporcionalidad en su empleo y rechazó su utilización en institutos penitenciarios.

Es necesario considerar que desde el inicio de la gestión de Cambiemos, una persona fue asesinada cada 22 horas por las fuerzas de seguridad, según un informe presentado por la Correpi. Es que en 2018 fueron denunciados 297 casos de personas asesinadas en manos de fuerzas estatales, que se suman a los 27 registrados en los primeros días de Cambiemos, en diciembre de 2015, y los 441 casos denunciados en 2016 y 2017. “Por un lado tenemos una política de saturación y militarización de los barrios, donde vemos en cada esquina la presencia de tres o cuatro fuerzas distintas. Ese incremento de poder de fuego en la calle es lo que incrementa los casos de gatillo fácil. Por otra parte, tenemos una mayor cantidad de detenciones, los casos por ‘abuso de autoridad’ se han multiplicado, esa mayor circulación de personas en comisarías desbordadas explica el aumento de las muertes”, señaló a la prensa la titular de la Correpi, María del Carmen Verdú al momento de presentar el informe.

Si bien las Taser, técnicamente no son armas de fuego, utilizan un sistema de propulsión de nitrógeno comprimido para transmitir pulsos eléctricos administrando una descarga de 50 mil voltios que deja al individuo incapacitado en forma inmediata. El X26 utiliza dos dardos conductores lanzados a una distancia de hasta 11 metros y transmite una señal eléctrica que ataca al sistema nervioso periférico, afectando la movilidad y el equilibrio. Desmayos y caídas provocadas por el colapso en el sistema nervioso periférico que controla la movilidad pueden redundar en heridas y efectos no deseados. Si se dispara apuntando a la cabeza también podría causar epilepsia. Stress y dolor acompañado de temblores, pánico y miedo previo y posterior son otros efectos probables cuando se utilizan las Taser. Efectos psicológicos y cambios en el metablolismo también son descriptos en la guía para usuarios del arma que fue publicada por Página12.

La decisión de implementar estas armas electrónicas se da en el marco de la Doctrina Chocobar que viene impulsando el gobierno de Mauricio Macri. Se trata de un conjunto de medidas de corte punitivista que incluyen, por ejemplo, la reciente propuesta de bajar la edad de imputabilidad a 15 años, el endurecimiento de la ley migratoria para expulsar a los extranjeros que cometan algún delito (anunciado a principios de año por Bullrich) y el nuevo protocolo de uso de armas para las fuerzas de seguridad, que les da vía libre para disparar en caso de delito sin necesidad de dar la voz de alto y sin agresión directa previa (que fue dado a conocer a fines de 2018).

Este tándem de medidas en materia de seguridad se da además en un año electoral signado por una fuerte crisis económica, (en el marco de un severo endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional), tarifazos, ajustes, desempleo, alto niveles de inflación y su consecuente pérdida del poder adquisitivo para los sectores medios y bajos de la sociedad. Pareciera ser que la respuesta del macrismo a las problemáticas sociales es la de apuntar y abrir fuego.

Noticias relacionadas

Deja un comentario